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Carta 176

Teresa de Ávila

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    teresiano
mediados de enero 1577 (Toledo)
Al padre Ambrosio Mariano

Mariano, que sigue residiendo en el Carmen de Madrid, ha estado enfermo. Ello ha impuesto límites a la correspondencia de la Santa, ahora doblemente contenta: porque está bueno, y porque en Toledo tienen arzobispo después de tantos años de sede vacante (a causa del proceso de Carranza). Asunto principal: advertir a Mariano que el delicado negocio fiado a Juan Díaz (fundación de descalzos en Salamanca o en Toledo?) ha caído en manos ineptas. Ya ha intervenido ella.

1. Jesús sea con vuestra reverencia. ¡Oh, qué gran contento me ha dado saber está bueno! Sea Dios bendito para siempre, que me ha tenido con pena estos días. Mire por sí, por amor de Dios, que como esté bueno todo se hará bien. Es verdad que, en viéndole malo o con pena. entiendo lo mucho que le quiero en el Señor.
2. Antes que se me olvide: en ninguna manera trate vuestra reverencia ahora de que venga Nicolao1 —que hará malísima obra a aquellas monjas— hasta que haya entrado aquella viuda2, que me escribe la priora cómo anda el demonio por estorbarlo y que Nicolao entiende en ello muy de veras; aunque ella gran voluntad tiene, mas otros le ponen escrúpulos; ya ve lo que les importa, que pagan con ella la casa.
3. Mucho me he holgado del buen arzobispo3 que nos ha dado Dios aquí. De esos dichos de frailes ninguna pena tengo, que será como las demás cosas que le han levantado4; hallado han al codicioso.
4. Como hoy vi la carta de vuestra reverencia, luego envié al arcediano5 la suya. Yo creo no hará nada, y quisiera acabáramos de dar pesadumbres, que aunque no sea sino por tener ya arzobispo, he pensado si sería cosa que, pues está ya público, lo procurásemos con él que lo dijese a los de aquí6.
5. Si con el Tostado7 se hace lo que vuestra reverencia dice, no haya miedo que ellos lo estorben más, los frailes digo.
Ver manuscrito
Huélgome de que vaya a ver a la señora doña Luisa8, que la debemos mucho de todas maneras. A mí me escribió que pensaba había de irla a ver vuestra reverencia. El arcediano dijo que procuraría respondiesen presto a la carta y me vendría a ver. Yo tendré cuidado de ello, que estos días no han sido para negocios.
6.No osé tanto declararme en estotras cartas. Ahora que está vuestra reverencia bueno, le hago saber que con esos benditos, a quien envió encaminado el negocio el padre Juan Díaz9no vi la hora que sacársele de mano, porque el maestro Córdoba10es primo del padre Valdemoro, y el otro, amigo del prior y del provincial; y cuanto les dicen ellos —que no es poco— tanto traían creído. Bien creo no hicieran fraude, a su entender, que entrambos son hombres de bien; mas cuando parece se negocia contra justicia, no pueden traer mucha calor. A lo que podemos entender, estará ahora nuestro padre11en Granada. La priora12de Sevilla me envió a decir que le había enviado a rogar el arzobispo13que tornase allá; no sé otra cosa.
7.Agradezca vuestra reverencia a Nicolao lo que hace por las monjas, y déjele, por caridad, si Dios le llama a negocios mayores que los del arzobispo, que Dios le proveerá de otro; aunque, cierto, me pesa de cualquier trabajo que le venga; y no es mucho, que es muy mucho lo que le debemos. Días ha que tengo yo por cierto serlo de aquí el inquisidor mayor14; harto bien nos está, y aunque en cosas parece no es tan...
Ver manuscrito

1. Nicolás Doria, que por esos días madura su decisión de hacerse descalzo, y entrará en el noviciado a fines de marzo. — Aquellas monjas: carmelitas de Sevilla.
2. Aquella viuda, «la de las barras de oro», que no parece llegó a entrar (c. 177, 16; 175, 5).
3. Arzobispo de Toledo: Gaspar de Quiroga.
4. Alude a la primera oleada de calumnias contra Gracián, «codicioso» de sufrimientos por Cristo.
5. Arcediano de Toledo: Francisco de Avila.
6. Parece tratarse de un secreto proyecto de fundación de descalzos en Toledo (A.IV, p. 188). — Los de aquí: «esto es, con el cabildo» de Toledo (A.IV, p. 188).
7. Jerónimo Tostado, Visitador y Vicario General del Carmen.
8. Doña Luisa de la Cerda (carta 161, nota 5).
9. Juan Díaz (sacerdote, discípulo de San Juan de Avila), amigo y asesor de Mariano en los proyectos fundacionales.
10. Córdoba: carmelita de Castilla. — Alonso de Valdemoro, que ha sido prior del Carmen de Avila (c. 144, nota 1). — Prior del Carmen de Toledo: Alonso Maldonado. — Provincial de los carmelitas de Castilla: Juan Gutiérrez de la Magdalena.
11. Gracián.
12. Priora de Sevilla: María de San José.
13. El arzobispo de Sevilla, don Cristóbal de Rojas.
14. Inquisidor Mayor era don Gaspar de Quiroga, ahora nombrado arzobispo de Toledo. Sobre ese «presentimiento» de su nombramiento, refiere María de San José «que vio otro papel escrito de mano de la dicha madre Teresa, en el cual decía que Quiroga había de ser arzobispo de Toledo, muchos años antes que lo fuese ni que ninguno humanamente pudiese saber que lo había de ser» (BMC t, 18 p. 495).

S.161  E.168  Lf.135  A.IV 35  T.186

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Santa Teresa de Jesús

Santa Teresa de Jesús nace en Ávila un 28 de marzo de 1515, siembra nuevos Carmelos por los caminos de España, vive una experiencia mística plena, que luego transmite en múltiples escritos y un nutrido epistolario. Doctrina y magisterio que avalará la Iglesia incluyéndola en el Catálogo de sus Santos y otorgándole, pro vez primera a una mujer, el título de Doctora.

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