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Carta 18

Teresa de Ávila

Website "muy peculiar" del mundo teresiano

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    teresiano
19 febrero 1569 (Valladolid)
A Alonso Alvarez Ramírez

Alonso A. Ramírez es hermano de Martín Ramírez, fundador del carmelo de Toledo. Designado por éste albacea para realizar la fundación, ha escrito a la Santa urgiendo su venida a Toledo. — Ella: ha mejorado de las penosas fiebres de Río de Olmos; reside en casa de doña María de Mendoza; lista ya para el largo viaje.

1. Jesús. Sea con vuestra merced el Espíritu Santo y pague a vuestra merced la consolación que me dio con su carta. Vino a tiempo en que yo andaba con harto cuidado con quién escribir, para dar cuenta a vuestra merced de mí, como a quien es razón no haga ninguna falta. Poco más tardaré de lo que dije en mi carta1, porque yo digo a vuestra merced que no parece que pierdo ahora, y así aun no he estado quince días en nuestro monasterio después que nos pasamos a la casa2, que fue con una procesión de harta solemnidad y devoción. Sea el Señor por todo bendito.
2. Estoy desde el miércoles con la señora doña María de Mendoza3, que por haber estado mala no había podido verme, y tenía necesidad de comunicarla algunas cosas. Pensé estar sólo un día, y ha hecho tal tiempo de frío y de nieve y hielo que parece no se sufría caminar, y así he estado hasta hoy sábado. Partiréme el lunes, con el favor de nuestro Señor, sin falta para Medina; y allí y en San José de Avila, aunque más prisa me quiera dar, me detendré más de quince días, por haber necesidad de entender en algunos negocios, y así creo los tardaré más de lo que había dicho. Vuestra merced me perdonará, que por esta cuenta que le he dado verá que no puedo más. No es mucha la dilación. Suplico a vuestra merced que en comprar casa no se entienda hasta que yo vaya, porque querría fuese a nuestro propósito, pues vuestra merced y el que esté en gloria 4nos hacen la limosna.
3. En lo de las licencias, la del rey tengo por fácil, con el favor del cielo, aunque se pase algún trabajo; que yo tengo experiencia que el demonio puede sufrir mal estas casas, y así siempre nos persigue; mas el Señor lo puede todo, y él se va con las manos en la cabeza.
4. Aquí habemos tenido una contradicción muy grande y de personas de las principales que aquí hay; ya se ha todo allanado. No piense vuestra merced que ha de dar a nuestro Señor sólo lo que piensa ahora, sino mucho más; y así gratifica Su Majestad las buenas obras con ordenar cómo se hagan mayores, y no es nada dar los reales, que nos duele poco. Cuando nos apedreen a vuestra merced y al señor su yerno5 y a todos los que tratamos en ello, como hicieron en Avila casi, cuando se hizo San José, entonces irá bueno el negocio y creeré yo que no perderá nada el monasterio ni los que pasáremos el trabajo, sino que se ganará mucho. El Señor lo guíe todo como ve que conviene. Vuestra merced no tenga ninguna pena. A mí me la ha dado falte de ahí mi padre6. Si fuere menester, procuraremos que venga. En fin, comienza ya el demonio. Sea Dios bendito, que, si no le faltamos, no nos faltará.
5. Por cierto yo deseo harto ver ya a vuestra merced, que me pienso consolar mucho, y entonces responderé a las mercedes que me hace en su carta. Plega a nuestro Señor halle yo a vuestra merced muy bueno, y a ese caballero yerno de vuestra merced, en cuyas oraciones me encomiendo mucho y en las de vuestra merced. Mire que lo he menester para ir por esos caminos con harto ruin salud, aunque las calenturas no me han tornado. Yo tendré cuidado y le tengo de lo que vuestra merced me manda, y estas hermanas lo mismo. Todas se encomiendan en las oraciones de vuestra merced. Téngale nuestro Señor siempre de su mano, amén.
Hoy sábado, 19 de febrero. Hecha en Valladolid.
Indigna sierva de vuestra merced,
Teresa de Jesús, carmelita.
6. Esa carta mande vuestra merced dar a mi señora doña Luisa7, por caridad, y muchas encomiendas mías. Al Señor Diego de Avila8 no tengo lugar de escribirle, que aun la carta de mi señora doña Luisa no va de mi letra. Dígala vuestra merced de mi salud, suplícoselo, y que espero en el Señor verle presto. No tenga vuestra merced pena de las licencias9, que yo espero en el Señor se hará todo muy bien.
Ver manuscrito

1. Cartaa Diego Ortiz: c. 17, 4.
2. Se había trasladado a la nueva casa el 3 de febrero: Fund.10, 7.
3. Hermana del obispo de Avila, don Alvaro.
4. Martín Ramírez, hermano del destinatario.
5. Diego Ortiz.
6. Mi padre:el jesuita Pablo Hernández, a quien se debía la iniciativa de la fundación.
7. Doña Luisade la Cerda, la dama toledana amiga de la Santa.
8. Desconocido. Quizás pariente del arcediano de Toledo, Francisco de Avila.
9. Licenciaspara la fundación.

S.14  E.19  Lf.13  A.I 38  T.419

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Santa Teresa de Jesús

Santa Teresa de Jesús nace en Ávila un 28 de marzo de 1515, siembra nuevos Carmelos por los caminos de España, vive una experiencia mística plena, que luego transmite en múltiples escritos y un nutrido epistolario. Doctrina y magisterio que avalará la Iglesia incluyéndola en el Catálogo de sus Santos y otorgándole, pro vez primera a una mujer, el título de Doctora.

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