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Carta 89

Teresa de Ávila

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27 septiembre 1575 (Sevilla)
Al padre Jerónimo Gracián

«Penosa ausencia» de Gracián. Tras el breve encuentro de los dos en Beas (abril-mayo 1575), éste ha ido a Madrid: el 3 de agosto ha recibido del Nuncio Ormaneto patentes de visitador de los carmelitas andaluces y de los descalzos de Castilla; está realizando una rápida visita a los carmelos castellanos, y entretanto ha notificado su comisión a los superiores andaluces, anunciando su próxima llegada. — En Sevilla, la Santa ha puesto en marcha la nueva fundación. A mediados de agosto ha llegado de América «Teresita» su sobrina, con su padre y hermanos. Ha ingresado en el convento, niña todavía. — La Santa escribe para informar a Gracián sobre la reacción del carmelo andaluz a su nombramiento y sobre el ingreso de Teresita en el carmelo de Sevilla. — Lenguaje cifrado.

1. Jesús. — La gracia del Espíritu Santo sea con vuestra paternidad, padre mío. Porque de razón estará ya vuestra paternidad de camino para acá y no le hallará ya ésta en Madrid, no me alargaré1. Ayer estuvo acá el padre provincial de «los del paño» con un maestro, y luego vino el prior, y después otro maestro. El día antes había estado acá fray Gaspar Nieto. A todos hallo determinados a obedecer a vuestra paternidad y ayudarle en lo que sea quitar cualquier pecado, como no sean extremos en otras cosas. Yo les aseguro lo que entiendo de vuestra paternidad, que lo llevará con suavidad y les digo lo que me parece.
2. No me ha descontentado la respuesta que han dado a lo del «Motu»2. Espero en nuestro Señor se ha de hacer muy bien todo. El padre Elías está más sosegado y animado. Yo digo a vuestra paternidad que, comenzándose sin ruido y con suavidad, que creo se ha de hacer mucha labor, que no se ha de querer en un día. Verdaderamente me parece hay gente de razón. ¡Así la hubiera por allá! Sepa que Macario está tan terrible, según me dicen, que me ha dado harta pena por lo que toca a su alma. Escríbenme había de ir ahora a Toledo. He pensado si se quiere ir a su guarida, como ya está visitada, por no encontrar con mi Eliseo, y no me pesaría hasta que esté más puesto en razón. Cierto, me hace temer ver almas buenas tan engañadas.
3. Llamóse al doctor Enríquez para lo de Teresita3, que es de los mejores letrados de la Compañía. Dice que entre otras cosas que le enviaron del Concilio declaradas, de una junta que hicieron los cardenales para declararlas, fue ésta: Que no se puede dar hábito de menos de doce años, mas criarse en el monasterio sí. También lo ha dicho fray Baltasar, el dominico. Ya ella está acá con su hábito, que parece duende de la casa, y su padre que no cabe de placer, y todas gustan mucho de ella; y tiene una condicioncita como un ángel, y sabe entretener bien en las recreaciones contando de los indios y de la mar mejor que yo lo contara. Holgádome he que no les dará pesadumbre. Ya deseo que vuestra paternidad la vea. Harta merced la ha hecho Dios y bien lo puede agradecer a vuestra paternidad. Creo se ha de servir de que esta alma no se críe en las cosas del mundo. Ya veo la caridad que vuestra paternidad me ha hecho, que, dejado de ser grande, el ser de manera que no quede con escrúpulo ha sido muy mayor 4.
4. Ahora me ha parecido que tengo alguna caridad, porque, con serme tan penosa la ausencia de vuestra paternidad, a trueco de que se remediara la Encarnación gustara se detuviera un mes más y le encargaran aquella casa5; y aun ocho días bastara con dejar allí a fray Juan por vicario, y yo sé en el término que están las cosas, que como vean cabeza se rinden presto, aunque al principio gritan mucho. Gran lástima me hacen, y para hacer una gran obra el nuncio, con este hecho lo había de hacer. Remédielo Dios que puede.
5. No hay remedio de tener Laurencia6en el grado que solía a los confesores, y como en eso solo tenía alivio, ya está sin ninguno. ¡Qué delicadamente mortifica nuestro Señor!, porque el confesor que se le da, tiene miedo que con tantos embarazos le ha de gozar poco.
6. Acá hace ahora la calor que allá en Junio y aun más. Bien ha hecho vuestra paternidad en detenerse. Al buen Padilla7he escrito esto de la Encarnación. Suplico a vuestra paternidad lo diga a mi padre Olea, y le dé un gran recaudo mío. Tres cartas le he escrito; sepa vuestra paternidad si las ha recibido. ¡Oh Jesús, y con qué poco se podrían remediar tantas almas! Espantada estoy cómo ahora deseo esto, que es una de las cosas que más he aborrecido ver a vuestra paternidad en aquel trabajo. Ahora se me hace más fácil. Hágalo Dios y guarde a vuestra paternidad.
Son hoy veinte y siete de septiembre.
Indigna sierva y súbdita de vuestra paternidad,
Teresa de Jesús.

1. Desde Madrid, Gracián ha ido a visitar los carmelos del norte (Avila, Valladolid...) y regresará por Madrid a Sevilla.?—?Provincial de los carmelitas de Andalucía es Agustín Suárez que ha regresado del capítulo general de Piacenza.?—?Prior del carmen de Sevilla: Vicente de la Trinidad.?—?Gaspar Nieto, ex-provincial, hermano del padre Baltasar de quien hablará en seguida (n. 2 = Macario). Se han declarado dispuestos a aceptar a Gracián, nombrado Visitador por el Nuncio.
2. El «Motu» es el Breve del Nuncio Nicolás Ormaneto en que nombraba a Gracián comisario de los carmelitas de Andalucía y de los descalzos de Castilla: 3 de agosto 1575.?—?Otros nombres: Elías es el superior del carmen de Sevilla, Juan Evangelista, que luego colaborará estrechamente con Gracián.?—?Macario: pseudónimo para designar a Baltasar Nieto, carmelita andaluz que ha ingresado en Pastrana: religioso con malos antecedentes; el capítulo general de Piacenza (junio 1575) lo ha expulsado de la Orden «por incorregible»; ahora influye además en su estado de animo el auge de la figura de Gracián ante el Nuncio y ante la Madre Teresa. «Se quiere ir a su guarida»: a su convento de Pastrana, que abunda en grutas eremíticas, ya visitado por Gracián.?—?Mi Eliseo: pseudónimo con que la Santa designa a Gracián por su «gran cabeza y calvicie»” que evocaba la figura del Eliseo bíblico.
3. Enrique Enríquez, jesuita de Sevilla, que junto con Rodrigo Alvarez examinará el espíritu de la Santa, y depondrá sobre ello en el Proceso de Beatificación. Baltasar de Vargas, «presentado» dominico.?—?A los dos ha sometido la Santa el caso de su sobrina Teresita: niña de nueve años, admitida en el carmelo de Sevilla. Es sólo aparente la contradicción que sigue: «no se puede dar hábito» (admitir oficialmente al noviciado: toma de hábito)... «ya ella está acá con su hábito» (vestido monjil, pero no novicia).?—?La «junta de los cardenales»: congregación nombrada por Pío IV para interpretar los cánones del Concilio de Trento.
4. Gracián había exigido la consulta de los juristas para normalizar el ingreso de Teresita en el carmelo sevillano.
5. La Encarnación: monjas carmelitas de Avila.?—?Fray Juan de la Cruz, confesor en La Encarnación desde el priorato de la M. Teresa.?—?Gracián tiene facultades en Castilla sólo para los carmelos teresianos (MHCT 1, 222). La Santa desearía que el Nuncio Nicolás Ormaneto se las concediese para intervenir en La Encarnación (n. 6). Algo parecido tramitaba por esas fechas el obispo de Avila con el Nuncio, y éste con Gracián pero con criterios discrepantes de los teresianos (cf. MHCT 1, 234 s.).
6. Lorencia: pseudónimo de la Santa, usado ahora por primera vez: probablemente basado en el afecto a su hermano Lorenzo, recién llegado a Sevilla. Gracián ha pasado a ser confesor y director espiritual de la Santa. Ver la Rel. 39-40.
7. Juan Calvo de Padilla, sacerdote, implicado en la tarea de la reforma eclesiástica.?—?Olea: Francisco de Olea, jesuita en relaciones con el carmelo de Valladolid (c. 88, 7-8).

S.79  E.86  Lf.63  A.III 8  T.70

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Santa Teresa de Jesús

Santa Teresa de Jesús nace en Ávila un 28 de marzo de 1515, siembra nuevos Carmelos por los caminos de España, vive una experiencia mística plena, que luego transmite en múltiples escritos y un nutrido epistolario. Doctrina y magisterio que avalará la Iglesia incluyéndola en el Catálogo de sus Santos y otorgándole, pro vez primera a una mujer, el título de Doctora.

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