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Carta 120

Teresa de Ávila

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    teresiano
7 septiembre 1576 (Toledo)
A la M. María de San José

Responde. Madre María le ha enviado cartas y dineros, a pesar de su pobreza; además, le sirve de estafeta para trasmitir la correspondencia. En Toledo, la Santa ha hecho el gran descubrimiento del «correo mayor» de la ciudad, Figueredo, quien se ha puesto a su disposición para el carteo con Andalucía. (Data también de esas fechas la pista para localizar a Roque de Huerta, guarda mayor de montes y seguro trasmisor de cartas: c. 118, 6). Que en adelante Madre María no afloje en la frecuencia de reportajes: «mucho cuidado de escribirme lo que pasa». — A la Santa le interesa, sobre todo, la selección de vocaciones para el carmelo de Sevilla, las finanzas, poseer noticias frescas sobre la visita de Gracián y los sucesos de los descalzos y descalzas de Sevilla. — De salud, «ya estoy buena, gloria a Dios».

1. Jesús sea con vuestra reverencia. Yo le digo que me huelgo tanto con sus cartas, que las estoy deseando. No sé qué lo hace qué amor particular tengo a esa casa y a las que están en ella, si es como pasé ahí tantos trabajos. Ya estoy buena, gloria a Dios, que las calenturas pararon en un gran romadizo.
2. Yo veía bien el trabajo que tendrían con esos dichos y hechos de los padres1; por acá no han faltado, mas, como nos ha librado Dios del Tostado2, espero en Su Majestad que ha de hacernos en todo merced. No deben levantar nada de cómo venía contra los descalzos y contra mí, que buenas muestras dio de ello. Siempre es menester mucha oración para que Dios nos libre de estos hombres a nuestro padre3 y les dé luz, y para que dé asiento en estas cosas; que mientras el general reverendísimo4está así disgustado, yo le digo que ha de haber bien en qué merecer.
3. Porque de nuestro padre lo sabrá todo, de eso no digo ahora nada, sino que la ruego por caridad tenga mucho cuidado de escribirme lo que pasa, cuando nuestro padre no pudiere, y de darle mis cartas y recaudar las suyas. Ya ve qué se pasa, aun estando ahí, de sobresaltos: ¿qué será estando tan lejos? Que el correo mayor de aquí es primo de una monja que tenemos en Segovia; hame venido a ver, y por ella dice que hará maravillas; llámase Figueredo 5. Es, como digo, el correo mayor de aquí. Hémonos concertado y dice que, si allá hay cuidado de dar las cartas al correo
Ver manuscrito
mayor, que casi a ocho días podría saber de allá. ¡Mire qué gran cosa sería! Dice que con poner una cubierta sobre mi envoltorio que diga que es para Figueredo, el correo mayor de Toledo, cuando en ellas fuere mucho ninguna se puede perder. Todo es trabajo de vuestra reverencia; mas yo sé que otros mayores tomara por mí, que así los tomaría yo por ellas.
4.Sepa que me dan a veces deseo de verla, que parece que no tengo otra cosa en qué entender; esto es verdad. Allá se informe, si le ha de poner magnífico6o cómo. El harto buena suerte tiene. Por esto me he holgado de quedarme ahora aquí, que en Avila hay mala comodidad para esto, y aun por otras cosas. Sólo por mi hermano7me pesa, que lo siente mucho. Mal hace de no escribirle alguna vez. Por esa carta suya verá cuán mal le va de salud, aunque alabo a Dios que no tiene calentura.
5.Nunca se me acuerda de guardar las cartas que me escriben de Teresa8. A todas dicen las trae confusas de ver su perfección y la inclinación a oficios bajos. Dice que no piense que por ser sobrina de la fundadora la han de tener en más, sino en menos. Quiérenla mucho; hartas cosas dicen de ella. Para que alaben a Dios (pues ellas le dieron a ganar este bien) les digo esto. Harto me huelgo de que la encomiendan a Su Majestad. Mucho la quiero y a su padre, mas cierto la digo que estoy descansada de estar lejos. No acabo de entender la causa, si no es que los contentos de la vida para mí son cansancio. Debe ser el miedo que traigo de no me asir a cosa de ella, y así es mejor quitar la ocasión; aunque ahora al presente, por no desagradecer
Ver manuscrito
a mi hermano lo que ha hecho, quisiera estar allá hasta que asentara algunas cosas, que aguarda para esto9.
6.No dejen de avisarle de lo del alcabala10, y a mí, conforme a ese papel que verá. Yo veo bien que le han de faltar dineros y por eso he andado tratando esto de Nicolao11, por que se los dieron a la hora los cuatrocientos ducados. Ya que la había despedido, porque me dicen tiene no sé qué señal, me escribió otra vez esa carta Nicolao. Nuestro padre dice que no es para ello. Con todo, no la he tornado a despedir, porque en tal necesidad se pueden ver, que sea bien probarla. Quizá será buena. Trátelo allá con nuestro padre si se viere en necesidad, e infórmese de las faltas que tiene, que yo no le hablé sino poco en ello, que veo tienen allá mal recaudo, que me ha espantado no ser más de mil y quinientos ducados los de su madre de Beatriz12, aunque ella es tal que sin nada se gana mucho. Me he holgado de las calzas y granjerías; como se ayuden, las ayudará Dios.
7.Respondiendo a lo que dice de pagar los censos y vender ésos, está claro que sería muy gran bien ir quitando carga. Si se juntase el dote de Bernalda13, digo de Pablos, y llegasen a tres mil ducados, no los dejaría de tomar. Háblenle primero personas de autoridad. Cuando pusieron esa condición, me dijo el padre Mariano14que no iba nada, que, aunque se pusiese, lo habían de tomar, porque no era justicia otra cosa. Infórmese de todo, antes que quitado el censo se quede con el dinero en casa. Hable con unos y con otros el padre Garciálvarez15y trátenlo con nuestro padre, que, estando él allá, no tiene que acudir a mí con nada,
Ver manuscrito
sino a él. Plega a Dios que en lo de Leonor16no se disminuya; dígame cómo anda, que yo no estoy nada satisfecha de su entendimiento, y qué se hace de su parte.
8.En lo de Fanegas17, harto recio es tomar ahora sin nada a ninguna; sólo se puede sufrir tomándola por solo Dios, que no se ha tomado ahí ninguna de limosna, y El nos ayudará, y quizá traerá a otras porque se haga esto por El. Esto es cuando a nuestro padre importunaren mucho y lo dijere a vuestra reverencia. Ella no hable palabra; y mire, amiga, muy mucho en esto de no se arrojar a tomar monjas, que le va la vida en entender que son para nosotros. Esa de Nicolao no debe ser más de bonita.
9.La sobrina o prima de Garciálvarez18, cierto, es la que le dije, a mi parecer Caballar19me lo dijo. No creo es la doña Clemencia20, sino la otra. Con llaneza lo puede decir a Garciálvarez, que le han dicho ha tenido gran melancolía; a mí, loca me dijo claramente, que por eso no hablé yo más, a todo mi parecer, y creo no me engaño. Esas tienen padre, y primero que les saque nada, se verá en trabajo. Aunque esto no fuera, ahora no es menester cargar la casa si no es para descargar luego la deuda. Esperemos un poco, que con esas baraúndas de esos padres no me espanto no entre ninguna.
10.Todo lo que gastare en portes ponga por memoria, para que se desquite en los cuarenta ducados que enviaron de San José de Avila; y mire que no haga otra cosa, que no será comedimiento, sino bobería, que por algo se lo digo. ¡Cómo presume ya de enviar dineros! En gracia me ha caído, para estar yo acá con tanto cuidado de cómo ellas se han
Ver manuscrito
de valer! Con todo, vino a buen tiempo también para pagar portes. Dios se lo pague, y el agua de azahar, que vino muy bueno, y a Juana de la Cruz21el velo. Con todo, no presuman de hacer esas cosas otra vez, que, cuando yo quisiere algo, se lo avisaré, cierto, y, a mi parecer, con más llaneza y gana o tanta como adonde están de las que me fío, porque creo que esto lo hará vuestra reverencia de gana, y todas. La de la buena voz22nunca más tornó. Harto cuidado traigo si viere cosa que les está bien.
11.¡Oh, qué deseo tengo que les den el agua!23Tanto lo querría, que no lo creo. Alguna confianza me da que podrá el padre Mariano24o nuestro padre algo con fray Buenaventu-ra25, pues está por mayor de los franciscos. Hágalo el Señor, que gran descanso sería. Bien creerán ellas, ahora que va nuestro padre, que me le diera más estar allá que acá, aunque pasara algún mal rato con el obispo26. Espantada estoy ir a ellas con ese contento; mejor lo ha hecho Dios. Sea por todo bendito, y guárdeme a vuestra reverencia muchos años.
12.Por no la dar pena, no le quería hablar en la que tengo por la nuestra priora de Malagón27, aunque de menos la hizo Dios. Dejado lo que la quiero, es terrible la falta que hace a tal tiempo. Aquí la hubiera traído, sino que me dice este doctor que nos cura que, si ha de vivir un año, no vivirá un mes. El Señor lo remedie. Encomiéndensela mucho. Bien desahuciada está, que dicen que es tísica. Guárdense de beber el agua de la zarzaparrilla, aunque más quite el mal de madre. La priora28y las hermanas se le encomiendan.
13.Harta pena me ha dado
Ver manuscrito
el mal de mi santo prior29, ya le encomendamos a Dios. Hágame saber de él, y de Delgado30qué se ha hecho, y si le dejó su madre de Beatriz algo y a su hermana que haya de tornar a la casa, y encomiéndeme a todas las que viere conviene y a todos, y quédese con Dios, que bien me he alargado y holgado de saber que están buenas, en especial vuestra reverencia, que traigo miedo estas prioras, según a lo que nos llegan. Dios me la guarde, hija mía.
14.De Caravaca y Beas tengo aquí algunas veces cartas. No faltan trabajos en Caravaca, mas espero en Dios se remediará.
Son hoy 7 de septiembre.
De vuestra reverencia,
Teresa de Jesús.
15.Ahora más veces nos escribiremos. Mire que no se descuide, ni de regalar alguna vez a nuestro padre; harto está él en lo que nosotras, de que no hay cosa de frailes ahí. Tanto hemos pasado sobre esto, que no querría hiciese él extremo, porque ve su necesidad y lo que nos va en su salud.
16.¿Cómo no me dice de fray Gregorio?31Encomién-demele mucho, y dígame cómo los va allá (si ella no me escribe de todo, no lo hace nadie), y cómo le va con el padre fray Antonio de Jesús32.
17.No responderé a Nicolao hasta que me avise. Medio real ha de poner de porte, cuando no fueren sino tres o cuatro cartas, y cuando más, más.
18.Como sé en qué cae verse en necesidad y cuán mal se hallan ahí dineros, no me he atrevido a despedir ahora del todo a Nicolao33. Es menester que lo uno y lo otro entienda nuestro padre despacio cuando en algo le pidiere parecer, que como anda tan ocupado no advertirá.
Ver manuscrito

1. Los padres: calzados de Sevilla.
2. Jerónimo Tostado, visitador carmelita calzado, a cuya comisión se opuso el Consejo Real; el mes pasado había salido de Madrid para Portugal.
3. Jerónimo Gracián, que por esos días está cerca de Toledo, en Almodóvar (ver cartas 117-119)
4. General de la Orden, Juan Bautista Rubeo, ahora desfavorable a la santa y a su reforma.
5. Antonio de Figueredo.
6. Título o tratamiento para el sobrescrito de las cartas a Figueredo (ver c. 118, 6).
7. Mi hermano Lorenzo de Cepeda.
8. Teresita su sobrina, postulante carmelita en San José de Avila.
9. Ver la carta 115 a Lorenzo.
10. La alcabala contraída en la compra de la casa de Sevilla (c. 114 nota 5), cubierta con dineros de Lorenzo.
11. Nicolás Doria (ver cartas 286, 318, 325, 438), ya sacerdote en Sevilla y poco después carmelita descalzo. Interesado en el ingreso de una postulante en el carmelo sevillano.
12. Beatriz de la Madre de Dios (Chaves), carmelita en Sevilla, y su madre Juana Gómez que entrará este mismo mes en este carmelo.
13. Bernarda de San José, hija de Pablos Matías.
14. Ambrosio Mariano de San Benito.
15. Garciálvarez, amigo y confesor de la comunidad.
16. Leonor de San Angelo, que profesará el 18.8.77.
17. Fanegas (=Vanegas): Mariana de los Santos, hija de Diego Vázquez y Ana Vanegas.
18. Prima de Garciálvarez, Jerónima de la Madre de Dios, que profesará en Sevilla el 3.2.1578.
19. Caballar: desconocido.
20. Doña Clemencia (por error), es doña Constancia del Río, pariente de Garciálvarez y de Jerónima de la Madre de Dios.
21. Juana de la Cruz (ver nota 12), que tomará hábito el 29 de septiembre.
22. Alude probablemente a la postulante misteriosa de la c. 110 nota 14.
23. Alusión al intento de lograr una toma de agua del convento de los franciscanos. No lo consiguió María de San José.
24. Ambrosio Mariano de San Benito, de los descalzos de Los Remedios (Sevilla), muy entendido en la traída de aguas.
25. Diego de Buenaventura, visitador de los franciscanos andaluces.
26. El obispo: alude probablemente a fray Diego de León, carmelita calzado, andaluz.
27. Brianda de San José.
28. Priora de Toledo: Ana de los Angeles.
29. Mi santo prior de la cartuja de las Cuevas (Sevilla), fray Hernando de Pantoja.
30. Inés Delgado, de Triana, bienhechora de las descalzas.
31. Gregorio Nacianceno, carm. descalzo residente en Sevilla (c. 109 nota 1).
32. Antonio de Jesús (Heredia) prior de Los Remedios (Sevilla).
33. Alude a la postulante recomendada por Nicolás Doria (n. 6)

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Santa Teresa de Jesús

Santa Teresa de Jesús nace en Ávila un 28 de marzo de 1515, siembra nuevos Carmelos por los caminos de España, vive una experiencia mística plena, que luego transmite en múltiples escritos y un nutrido epistolario. Doctrina y magisterio que avalará la Iglesia incluyéndola en el Catálogo de sus Santos y otorgándole, pro vez primera a una mujer, el título de Doctora.

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