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Carta 174

Teresa de Ávila

Website "muy peculiar" del mundo teresiano

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    teresiano
9 enero 1577 (Toledo)
Al padre Jerónimo Gracián

Han llegado dos cartas de Gracián: una el día 5, con el papeleo de Caravaca (trasmitido en seguida por la Santa) y otra «hoy» por la vía de Madrid; ésta desdice las malas noticias de la anterior sobre la salud de Gracián, —que probablemente se halla camino de Granada llamado por el Arzobispo (c. 176, 6 y 181, 7). — Gracián ha informado, además, de su labor de confesonario, de sus criterios de reforma y, muy confidencialmente, de sus relaciones con la Santa refrendadas por el Voto de obediencia de ésta (Relaciones 39-41). — Ella le responde congratulándose y «echándole bendiciones».

1. Jesús. La gracia del Espíritu Santo sea con vuestra paternidad, mi padre. ¡Oh, qué de bendiciones le ha echado esta su hija vieja con esta carta que me envió hoy el padre Mariano1, que son 9 de enero! Porque había recibido la víspera de los Reyes la que venía con el recaudo de Caravaca2, que desde a dos días iba mensajero cierto, que me holgué harto. La de vuestra paternidad, con cuanto se templaba en decirme de su mal, me tenía bien afligida. Bendito sea Dios, que tanta merced me hace en haberle dado salud. Luego he escrito a los monasterios que he podido para que me lo encomendasen a Dios. Habré de tornar a dar la buena nueva, que no sé otro remedio. Harto grande bien ha sido venir estotra carta tan presto; cada día me tiene vuestra paternidad con mayor obligación por el cuidado que tiene de mi contento; así espero en Dios se lo ha de pagar.
2. Yo le digo que me ha caído harto en gracia, como si no tuviese ninguno, ocuparse ahora en hacer confesonario3. Cosa harto sobrenatural me parece. Con todo, no hemos de pedir a Dios milagros, y es menester que vuestra paternidad mire que no es de hierro, y que hay muchas cabezas perdidas en la Compañía por darse a mucho trabajo; que en lo que dice de la perdición de esas almas que entran para servir a Dios, días ha que lo lloro. Lo que ha de hacer gran provecho es si les dan buenos confesores;
Ver manuscrito
y si para los monasterios que han de ir descalzas4no busca vuestra paternidad remedio de esto, yo he miedo que no se hará tanto fruto; porque apretarlas en lo exterior y no tener quien en lo interior las ayude, es gran trabajo; así le tuve yo hasta que fueron descalzos a la Encarnación5.
3.Ya que vuestra paternidad lo quiere hacer sólo por remediar almas, sea de hecho, y procure quien las ayude en este caso, y poner un mandamiento, adonde hay monasterio de frailes, que no vaya allá ninguno que las inquiete. En Antequera me parece está Millán6; quizá será bueno; al menos sus cartas son de harta recreación para mí las que escribe a vuestra paternidad. Plega al Señor que lo encamine todo, amén.
4.¡Oh, cómo me contenta con la perfección que escribe vuestra paternidad a Esperanza!7; porque cartas que se han de ver es bien venir así, y aun para él mismo. Y ¡cómo tiene vuestra paternidad (en lo que dice es menester para la reforma) grandísima razón, que no se han de conquistar las almas a fuerza de armas como los cuerpos! Dios me le guarde, que harto contenta me tiene. Para encomendarle mucho a Dios querría ser muy buena. digo para que me aproveche; los deseos y ánimo nunca le hallo cobarde, gloria a Dios, si no es en cosas de Pablo8.
5.¡Oh, pues lo que se regaló Angela9con el sentimiento que muestra en una plana después de escrita una carta que le envió! Dice que le quisiera besar muchas veces las manos, y que le diga a vuestra paternidad que bien puede estar sin pena, que el casamentero10fue tal y dio el nudo tan apretado que sola la vida le quitará, y aun después de muerta estará más firme, que no llega a tanto la bobería de la perfección, porque antes ayuda su memoria a alabar al Señor; sino que esta libertad que solía tener la ha hecho guerra11. Ahora ya le parece mayor la sujeción que en esto tiene, y más agradable a Dios, porque halla quien la ayude a allegar almas que le alaben, que es un tan gran alivio y gozo éste, que a mí me alcanza harta parte. Sea por todo bendito.
Indigna hija y súbdita de vuestra paternidad,
Teresa de Jesús.
Ver manuscrito

1. Mariano de San Benito (Madrid).
2. Disposiciones de Gracián para tramitar el litigio en que está envuelto el carmelo de Caravaca (cf. c. 181, 10 y 182, 12).
3. Dedicarse a confesar.
4. Monasterios ajenos, a los que vayan las carmelitas como reformadoras...
5. Confesores carmelitas descalzos a La Encarnación de Avila.
6. Un carmelita calzado.
7. Nombre cifrado de difícil interpretación. Parece poco probable la alusión al jesuita Gaspar de Salazar. El y Gracián se hallan en Granada.
8. Gracián.
9.   La Santa.
10.   Dios.
11. Parece aludir veladamente todo el pasaje a lo referido en la Relación 40, nn. 2-3.

S.160  E.170  Lf.134  A.IV 24  T.99

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Santa Teresa de Jesús

Santa Teresa de Jesús nace en Ávila un 28 de marzo de 1515, siembra nuevos Carmelos por los caminos de España, vive una experiencia mística plena, que luego transmite en múltiples escritos y un nutrido epistolario. Doctrina y magisterio que avalará la Iglesia incluyéndola en el Catálogo de sus Santos y otorgándole, pro vez primera a una mujer, el título de Doctora.

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