• Skip to primary navigation
  • Skip to main content
  • Skip to footer
  • Descubre Grupo Fonte
  • MONTE CARMELOLeer
  • EDELeer
  • CIPEMeditar
  • IEDEstudiar
  • REVISTASDivulgar
  • EVANGELIO ORADOEscuchar
  • ¿Quiénes Somos?
  • Buscador
  • Enlaces
  • Contacto

Carta 242

Teresa de Ávila

Website "muy peculiar" del mundo teresiano

  • La obra y sus
    manuscritos
  • Santa Teresa
    en 100 fichas
  • Diccionario
    teresiano
26 abril 1578 (Avila)
Al padre Jerónimo Gracián

Por fin, Gracián no ha osado viajar con su madre y hermana (ver carta 239), «por haber ojos con tanta pasión, que lo miran» (c. 241, 4). Estas dos han llegado a Avila «ayer» y marchan «mañana». La «hermana» se aloja en San José, en comunidad. La «madre» de Gracián, en casa de Lorenzo de Cepeda. A la puerta de la clausura se han abrazado la Santa y doña Juana, «que la quiero mucho». Las viajeras han traído carta de Gracián. Le responde la Santa en tono cordial, entre festivo y humorístico.

1. Jesús sea con vuestra paternidad, mi padre y mi prelado, como él dice, que no me ha hecho reír poco ni holgar, sino que cada vez que se me acuerda me da recreación cuán de veras parece que dice que no juzgue a mi prelado.
2. ¡Oh, mi padre!, y qué poco había vuestra paternidad menester jurar —ni aun como santo, cuánto más como carretero— que bien entendido le tengo. A quien Dios da el celo y deseo del bien de las almas que a vuestra merced, no había de quitársele para las de sus súbditos. Quiero ahora dejar esto con acordar a vuestra paternidad que me tiene dada licencia para que le juzgue y piense cuanto quisiere.
3. La señora doña Juana1 vino aquí ayer tarde casi noche, que fueron veinticinco de abril, y llegó muy buena, gloria a Dios. Heme holgado mucho con su merced, que cada día la amo más y me parece mejor y más avisada, y con la nuestra monja2contenta, que no se escribe su regocijo; en entrando parecía había estado acá toda su vida. Espero en Dios ha de ser una gran cosa; lindo ingenio y habilidad tiene.
4. Yo quisiera harto que la señora doña Juana no pasara adelante; mas vuestra paternidad tiene tan aficionada a este ángel3a Valladolid que no han bastado ruegos para quedar aquí.
5.¡Oh, pues Teresa4, lo que ha hecho y dicho! Aunque lo ha llevado bien como discreta, diciendo que haría lo que yo quisiese, mas entendíasele muy bien que no quería.
6.Yo la hablé aparte y le dije mucho de esta casa y que se había hecho como por milagro y otras cosas. Decía que no se le daba más acá que allá. Ya pensamos teníamos algo, aunque yo veía se ponía triste; en fin, habló a la señora doña Juana en secreto y díjole que, sin dar a entender que ella lo quería, no la dejase de llevar a Valladolid.
7.Parecióle a su merced y a mí que no se sufría hacer otra cosa, porque podía ser ocasión de descontento tomar aquí el hábito e ir después allá5; y díjome claramente que le daría pena, que no se sufría tornar a salir de donde entrase, y así creo se irá mañana la señora doña Juana después de comer, con su hija. Yo quisiera se estuviera hasta el lunes6siquiera; como veo que trae tanta costa, no he importunado mucho a su merced.
8.En casa de mi hermano7posa, que lo hace muy bien Aranda. Dios vaya con ella, que con cuidado quedo, aunque muy buena vino, con ser lo peor del camino. Placerá a Dios que no le haga mal, que es sana y de buena complexión. Hela abrazado a la puerta —que la quiero mucho— cuando entraba la señora doña María. Dios la lleve con bien a su casa, que de preciar es8.
Ver manuscrito

1. Doña Juana Dantisco, madre de Gracián.
2. María Dantisco, hermana de Gracián, ya aceptada por el carmelo de Valladolid. — En entrando en clausura: se aloja en San José. Ha traído licencia de Gracián (c. 239, 10).
3. María Dantisco.
4. Teresita de Cepeda, novicia en San José.
5. Estaban en ello las monjas de San José, «muy puestas en que no han de dejar pasar a su hermana... sin darla aquí el hábito» (c. 239, 8).
6. Un día más (el lunes: 28 abril).
7. Lorenzo de Cepeda. — Jerónima de Aranda es la sirvienta de don Lorenzo.
8. Falta la conclusión.

S.228  E.226  Lf.191  A.III 16 y IV fr. 11  T.115

Volver
Cerrar

Footer

Santa Teresa de Jesús

Santa Teresa de Jesús nace en Ávila un 28 de marzo de 1515, siembra nuevos Carmelos por los caminos de España, vive una experiencia mística plena, que luego transmite en múltiples escritos y un nutrido epistolario. Doctrina y magisterio que avalará la Iglesia incluyéndola en el Catálogo de sus Santos y otorgándole, pro vez primera a una mujer, el título de Doctora.

Editorial Monte Carmelo Grupo Editorial Fonte
  • Paseo Empecinado, 2. 09080 Burgos (España)
  • 34-947 256 061
  • editorial@montecarmelo.com
  • www.montecarmelo.com
  • Copyright © 2026 Monte Carmelo
  • Todos los derechos reservados
  • Aviso legal
  • Política de cookies