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Carta 256

Teresa de Ávila

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14 agosto 1578 (Avila)
Al padre Jerónimo Gracián

«Todo ayer estuve del corazón que no me podía valer»: hace dos días pasó por su carmelo Gracián, de incógnito y deprimido, «como malhechor a sombra de tejado». Ha seguido camino de El Escorial, donde se ha encontrado con el Rey, y de Madrid para entrevistarse con Sega y el Presidente del consejo. — «Hoy», cambio de panorama: Ha llegado de Madrid copia de una Provisión real con orden de retirar el famoso breve del nuncio Sega (23.7.78). Eso equivale a una parcial rehabilitación de Gracián: tiene de su parte al rey y al Consejo. Pero interesa que cuanto antes se desentienda del papel de visitador. «La mayor pena... es tener acá, no sé donde, metido miedo de que no se ha de quedar sin esta visita».

Para nuestro padre visitador el maestro fray Jerónimo Gracián de la Madre de Dios, en su mano.
1. La gracia del Espíritu Santo sea con vuestra paternidad, mi padre. A no haber venido por aquí vuestra paternidad1, hubiera merecido poco en estos trabajos. porque era casi ninguna la pena; mas después lo pagué por junto. Yo le digo que fue tanta mi ternura de ver a vuestra paternidad, que todo ayer, miércoles, estuve del corazón que no me podía valer de verle tan penado, y con tanta razón, por hallar en todo peligro y andar como malhechor a sombra de tejados. Mas la confianza del buen suceso no se me pierde un punto. El caso es, mi padre, que ha buscado Dios buen término para que yo padezca en querer que se den los golpes donde me duelan más a mí.
2. Hoy víspera de nuestra Señora, me envió el buen Roque2el traslado de la provisión, que nos hemos consolado mucho; porque ya que el rey lo toma de tal manera, libre estará vuestra paternidad de peligro, que es lo que a todas nos ha atormentado, que para todo lo demás veo buen ánimo en estas hermanas. Poco ha querido el Señor me dure la pena, y vino bien ir vuestra paternidad al tiempo que ha ido y por El Escorial.
3. Con este mensajero, que es Pedro3, me dirá lo que allá pasó y pasa en todo. Mande avisar a Valladolid4, que están allá con pena; y vino el mensajero, porque han sabido lo que pasa del padre fray Juan de Jesús5.
4. Y a vueltas, no olvide si se puede hacer algo de fray Juan de la Cruz6, y de avisarme si es bien que enviemos al nuncio7 por que parezca alguna obediencia en los descalzos, ya que lo hemos obedecido. También se tratará acá en esto lo que mejor pareciere y eso haremos, por si vuestra paternidad no estuviere ahí; que para la justicia nuestra, después de haber obedecido, no hace al caso. Hoy he tenido carta de Valladolid y Medina; no les han notificado nada8. Deben haber sabido lo que por acá pasa, que no creo fueran perezosos estos mis hermanos.
5. Mi padre: harto de cuidado me da que esta provisión9 y baraúndas no suena otro visitador sino mi padre Gracián. Que no querría de Roma viniese algo contra él, y así me parece vuestra paternidad se acuerde de la luz que vio Pablo —que parece se confirmó con la de Angela—10. y apártese vuestra paternidad lo que pudiere de este fuego, como no enoje al rey, y por más que le diga el padre Mariano11; porque su conciencia de vuestra paternidad no es para andar en estas cosas de contrario parecer12, pues aun de lo que no hay que temer anda atormentado, como lo ha andado estos días, y a todo el mundo le parecerá bien. Allá se avengan con sus contiendas.
6. De que esté todo muy firme y seguro, harto hará de ponerse al peligro sin andar con escrúpulos. Yo le digo cierto que la mayor pena que he tenido en esta baraúnda es tener acá, no sé dónde, metido miedo de que no se ha de quedar sin esta visita. Cuando el Señor lo quisiere, El le guardará como lo ha hecho hasta aquí; mas yo no estaré sin tormento.
7. Para esto que he dicho de apartarse, es menester su cordura de vuestra paternidad, para que no parezca miedo sino de ofender a Dios,
Ver manuscrito
pues ello es así. Y si vuestra paternidad hablare al nuncio, justifíquese en este caso si le quisiere oír, dándole a entender que gustará siempre de su obediencia, mas que por saber el Tostado13había de atajar un principio como éste, que se puede él informar cómo va, y cosas de esta suerte. Y vuestra paternidad trate de la provincia14por todas las vías que pudiere y con las condiciones que quisieren; porque en esto está el todo, y aun de la reforma.
8.Y esto se había de tratar con el rey y presidente y arzobispo15y todos, y darles a entender los escándalos y la guerra que hay, por no estar hecho, en especial con estos de Castilla16: como no hay para ellos visitador ni justicia, hacen cuanto quieren. Vuestra paternidad lo sabrá mejor decir, que harto boba soy de ponerlo aquí, sino que con otros cuidados quizá se le olvidará. No sé si será Pedro17el que lleve ésta, que no halla mula; al menos será mensajero cierto. De todo me avise, por caridad, aunque tenga poco lugar, y de cómo está el padre Mariano.
9.Estas hermanas se le encomiendan mucho. Si les viera encarecer su pena, gustara de ello; y todo por mi padre. De las de Beas y Caravaca me pesa, que las hicimos mensajero18y estarán afligidas y no sabrán tan presto más; aunque las cartas iban con hartas esperanzas, si no era en el trabajo de vuestra paternidad, por que le encomendasen más a Dios. Si hubiere por allá con quien avisarlas, dígalo a Roque19, por caridad, a quien envío
Ver manuscrito
cumplimiento para mil reales sobre cincuenta ducados que le envié el día pasado. Harto me pesa si se ha de quedar vuestra paternidad por allá con esta calor y hambrería que hay. Porque en averiguar estos negocios durará mucho, sí sería bien se viniese a Mancera. Mírelo por caridad, que estaríamos más cerca.
10.Y avíseme qué se ha hecho de los presos de Pastrana20. ¡Oh, si tornase a restaurar el tormento de la vista21de este día con otra! Dios lo haga y a mí merced de verle de manera que no ande yo con tantos miedos, amén.
Es víspera de nuestra Señora de agosto. En fin, en sus días vienen los trabajos y descansos, como cosa propia22.
Indigna súbdita e hija de vuestra paternidad,
Teresa de Jesús.

1. Gracián se detuvo en Avila entre el 11 y 12 de agosto de paso para El Escorial.
2. Roque de Huerta. — Traslado de la provisión: orden del Consejo Real de que Gracián prosiga la visita (datada hacia 9.8.1578), contraria al breve de Sega (23.7.1578).
3. Pedro Ríes, recadero servicial de la Santa (n. 8). — Lo que allá pasó: en el coloquio de Gracián con el rey en El Escorial.
4. A las carmelitas, donde se halla la hermana de Gracián, María de San José.
5. Era prior de Mancera. Por dificultades con la curia diocesana de Valladolid, acude al nuncio Sega, quien sin oírlo lo recluye preso en el Carmen de Madrid.
6. Sigue en la cárcel de Toledo, de donde huirá pocos días después.
7. Felipe Sega.
8. En los carmelos de Valladolid y Medina, no les han notificado el breve de Sega.
9. La provisión del Consejo Real (n. 2).
10. Pablo: Gracián. Angela: la Santa. — Quizás alude al episodio referido en la Rel. 37 (cf. Rel. 62).
11. Mariano de San Benito, descalzo propenso a las medidas fuertes.
12. Pareceres opuestos: Sega le prohibe y el Rey le manda proseguir la visita.
13. Jerónimo Tostado, carmelita calzado.
14. Erección de la provincia de descalzos.
15. Rey: Felipe II. Presidente del Consejo: Antonio Mauricio de Pazos. Arzobispo de Toledo: Gaspar de Quiroga.
16. Carmelitas Calzados.
17. Pedro Ríes, el fiel servidor de la Santa (n. 3).
18. Para notificarles el contenido del Breve (23.7.78). Ver carta 254.
19. Roque de Huerta.
20. Probablemente, carmelitas castigados por el nuncio.
21. Vista o visita: repetir la visita a la Santa, para reparar el dolor de la visita precedente.
22. Alusión al incidente de Sevilla, ocurrido en la fiesta de la Presentación (21.11.1575), cuando Gracián presentó su breve de visitador apostólico (Relación 60).

S.242  E.240  Lf.204  A.III 21  T.122

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Santa Teresa de Jesús

Santa Teresa de Jesús nace en Ávila un 28 de marzo de 1515, siembra nuevos Carmelos por los caminos de España, vive una experiencia mística plena, que luego transmite en múltiples escritos y un nutrido epistolario. Doctrina y magisterio que avalará la Iglesia incluyéndola en el Catálogo de sus Santos y otorgándole, pro vez primera a una mujer, el título de Doctora.

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