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Carta 280

Teresa de Ávila

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    teresiano
28 diciembre 1578 (Avila)
A Roque de Huerta

Navidades amargas. El 21 de diciembre se intima a Gracián la sentencia condenatoria del Nuncio Sega, que entre otras cosas le prohíbe taxativamente escribir a la madre Teresa o recibir cartas de ella. Mientras espera la intimación, Gracián escribe su última carta a la Santa: la carta «fue tal que aunque tuviera muchos años de vida, no se me olvidara», escribirá ella un año después (c. 317, 3). Ocurrió «la noche de Navidad». — Ayer, «día de San Juan», el carretero ha traído de Madrid mejores nuevas. A ellas responde la Santa. Envía a Roque varias otras tan importantes, que lo avisará por correo aparte (c. 281).

1. Jesús sea con vuestra merced siempre, y le dé tan buenas salidas de Pascua y entradas de año como me las dio con tan buena nueva, que los dos primeros días había tenido harta pena con las que trajo Pedro Ries1, y el día de San Juan por la mañana vino este otro carretero, con que nos consolamos en extremo. Bendito sea Dios por tan gran merced. Yo digo a vuestra merced que, en comparación de ésta, todo lo demás no me da tanta pena, aunque me consolara mucho de ver los dos padres2ya libres. Espero en el Señor que, como nos ha hecho esta merced, nos hará las demás.
2. Lo de la provincia3 haga Su Majestad como ve la necesidad. Dios pague a vuestra merced la que me ha hecho en dar aviso al licenciado de los dineros4y en todo lo demás. Y aunque se alargara más no se me diera nada; mas hasta que veamos respuesta, basta. En dándolos vuestra merced ahí, me avise, que yo los daré luego, y en esto no habrá falta.
3. Las que van con ésta suplico a vuestra merced mande dar en mano propia, que conviene; y siempre me avise del recibo de las cartas que envío a vuestra merced, porque quedo con cuidado, por haber por qué. Mire vuestra merced que todas estas cartas importa mucho se den a recaudo. Como vea los padres nuestros libres, de lo demás poca pena tengo; porque Dios hará mejor, pues es obra suya.
A la señora dona Inés5y a esas señoras dará vuestra merced mi recaudo.
Es domingo de Inocentes.
Indigna sierva de vuestra merced,
Teresa de Jesús.

1. El cartero y recadero de la Santa en San José de Avila.
2. Son los otros dos descalzos sentenciados con Gracián: Antonio de Jesús (Heredia) y Ambrosio Mariano. Al primero se le dio una pena irrisoria: «que rezase poca cosa por una vez». El segundo fue enviado en seguida por el rey «a sacar ciertos mineros de agua a Jerez de la Frontera, para hacer unas máquinas» (MHCT 3, p. 615). Con ello quedaron ambos libres.
3. Lo de la provincia: tramitar en Roma la erección de provincia de descalzos.
4. Dineros que trataba de reunir la Santa para los trámites de Roma. — El licenciado es probablemente Diego de Montoya, abulense que trabaja en Roma.
5. Doña Inés Benavente, esposa de Roque de Huerta.

S.258  E.259  Lf.216  A.III 51  T.442

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Santa Teresa de Jesús

Santa Teresa de Jesús nace en Ávila un 28 de marzo de 1515, siembra nuevos Carmelos por los caminos de España, vive una experiencia mística plena, que luego transmite en múltiples escritos y un nutrido epistolario. Doctrina y magisterio que avalará la Iglesia incluyéndola en el Catálogo de sus Santos y otorgándole, pro vez primera a una mujer, el título de Doctora.

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