• Skip to primary navigation
  • Skip to main content
  • Skip to footer
  • Descubre Grupo Fonte
  • MONTE CARMELOLeer
  • EDELeer
  • CIPEMeditar
  • IEDEstudiar
  • REVISTASDivulgar
  • EVANGELIO ORADOEscuchar
  • ¿Quiénes Somos?
  • Buscador
  • Enlaces
  • Contacto

Carta 292

Teresa de Ávila

Website "muy peculiar" del mundo teresiano

  • La obra y sus
    manuscritos
  • Santa Teresa
    en 100 fichas
  • Diccionario
    teresiano
21 abril 1579 (Avila)
Al padre Jerónimo Gracián

Responde a una carta de Gracián. Ha cesado la reclusión e incomunicación de éste, pero no sus «ausencias». Ha tenido que alejarse de Alcalá para asistir al Duque de Alba preso en Uceda. Quizás ha pasado la semana santa en las «cuevas» de Pastrana. Pero sigue castigado y vigilado de cerca por el Nuncio. Tras los sufrimientos pasados, Gracián desea nuevos trabajos y la Santa ríe la ocurrencia irónicamente. Ella se interesa por la profesión de su hermana, María Gracián, pero «escribe con tanto miedo». Lejos, comienza a despejarse la situación del Carmelo de Sevilla (ver c. 291) y de la Reforma, porque «ya tenemos tan cierta esperanza de la provincia». — Recurso limitado al lenguaje en cifra: Angela (la Santa), Padre José (Jesucristo), Pablo (Gracián).

Es para mi padre Pablo en la cueva de Elías1.
1. Jesús sea con vuestra paternidad, mi padre. Ese pliego tenía escrito cuando recibí las de vuestra paternidad, a quien haya dado nuestro Señor tan buenas Pascuas como yo deseo y todas estas sus hijas le suplican.
2. Sea Dios bendito que va haciendo los negocios de manera que saldremos de estas ausencias y podrá la pobre Angela2 tratar de su alma, que después que vuestra paternidad anda en estas ausencias, no ha podido tratar de ella cosa que le dé alivio. A la verdad de todas maneras ha habido bien en qué nos ocupar con penas. Paréceme que vuestra paternidad ha llevado la mejor parte, pues tan presto le ha pagado nuestro Señor con que haya aprovechado tantas almas3.
3. La señora doña Juana4 me escribió ahora una carta sobre el negocio de nuestra hermana María de San José5, sin nombrar a vuestra paternidad, aunque dice su merced escribía de prisa; mas no basta para que yo me deje de quejar de esto. A la priora de Valladolid6 escribí para que luego se hiciese la profesión en cumpliendo el año7. Escribióme que nunca le había pasado por el pensamiento otra cosa hasta que yo le dije se detuviese. A la verdad parecíame que iba poco en ello, por que fuese vuestra paternidad a ella; mas mejor está así, que, como ya tenemos tan cierta esperanza de la provincia8, estoy con ella de que todo se hará bien.
4. Mi hermano besa las manos a vuestra paternidad, y Teresica9está harto contenta y tan niña como suele.
5. Con algún alivio estoy de lo de Sevilla10 de que ya no tienen que ver los calzados con ellas. Escribióme el arzobispo11 que cuando fueron los recaudos estaban muy apretados los descalzos y se holgaron muy mucho. Van a confesar las monjas y dice el padre vicario fray Angel12 que de aquí a un mes irá Nicolao13, y se dará voz y lugar a san José14y harán elección.
6. De las cartas que me escribe el padre Nicolao entiendo que debe tener mucha cordura y que ha de ser de provecho para la Orden. Antes que vaya me ha de ver. Es necesario para entender mejor lo que allí ha pasado y darle ciertos avisos que dé a san José si la tornan a elegir. Garciálvarez15 no va ya allá; dice se lo mandó el arzobispo. Dios lo remedie todo y se sirva de que yo pueda hablar con vuestra paternidad muy despacio para hartas cosas. Con el padre José16entiendo que le debe ir muy bien. Eso es lo que hace al caso.
7. Cáeme en gracia saber que ahora de nuevo tiene vuestra paternidad deseo de trabajos. Déjenos, por amor de Dios, pues no los ha de pasar a solas. Descansemos algunos días. Yo bien entiendo que es un manjar que quien le gustare una vez de veras, entenderá que no puede haber mejor sustento para el alma. Mas como no sé si se extiende a más que a la misma persona, no lo puedo desear. Quiero decir que de padecer uno en sí o ver padecer a su prójimo, debe haber harta diferencia. Contienda es ésta para que cuando vea a vuestra paternidad me la declare.
8. Plega a nuestro Señor que acertemos a servirle, sea por donde El quisiere. Y guarde a vuestra paternidad muchos años con la santidad que yo le suplico, amén.
9. Escribí a Valladolid17 que no había para qué escribir a la señora doña Juana18 sobre esa cobranza, pues no se daría hasta después de la profesión, y aun entonces estaba en duda, y que, pues se había recibido sin eso, que no te-nían las monjas que hablar si no se les diese, pues en otras partes alzaran las manos a Dios. No quise tratar otra cosa, y envié a la priora la carta que vuestra paternidad envió a la señora doña Juana. Bien se queda ahora así. No querría que su merced hablase palabra en esto al padre fray Angel 19, porque no hay para qué ni es menester, aunque sea muy amigo de su merced, que ya vuestra paternidad entiende cómo pueden ser estas amistades acabadas muy presto, que es así el mundo. Paréceme que en una carta me lo dio a entender; ya puede ser no fuese por este fin. Vuestra paternidad lo avise en todo caso y se quede con Dios.
10. No se olvide de encomendarme a Su Majestad por las almas que tiene presente, pues sabe que ha de dar cuenta a Dios de la mía.
Es hoy postrer día de Pascua.
Indigna sierva e hija de vuestra paternidad,
Teresa de Jesús.
11. Escriba vuestra paternidad a la señora doña Juana cómo se hará la profesión20, que no tengo lugar de escribir ahora a su merced. Escribo con tanto miedo de lo dicho que así lo haré pocas veces, y lo hago. Ya respondí a la mi hija María de San José21. Harto alivio me diera tenerla conmigo, mas no anda nuestro Señor de querer dármela en nada.

1. Pablo es Gracián. — La cueva de Elías: probablemente una de las ermitas o grutas del convento de Pastrana, donde se retiró Gracián.
2. Angela: la Santa. — Estas ausencias: desde el 20.12.1578, Gracián había estado recluido en Alcalá por orden del Nuncio; ahora nuevos empeños pastorales impiden su encuentro con la Santa.
3. «Por entonces... —refiere Gracián— (fui a) confesar al Duque de Alba don Fernando de Toledo, y asistir con él cuando estaba preso en Uceda, por lo de don Fadrique, su hijo» (Peregrinación de Anastasio, d. 10).
4. Juana Dantisco, madre de Gracián.
5. Hermana de Gracián, novicia en el carmelo de Valladolid. El negocio: su profesión religiosa.
6. María Bautista. Ver carta 295.
7. María de San José (Gracián) había tomado el hábito el 5.5.1578 y profesará el 10.5.1579.
8. Esperanza cierta de que se erigirá la provincia de descalzos, a partir del último breve de Sega (1.4.1579).
9. Lorenzo de Cepeda y Teresita de Ahumada, hermano y sobrina de la Santa.
10. Lo de Sevilla: penosa situación de aquel carmelo a causa del proceso calumnioso y la deposición de la priora. — A los calzados de Sevilla el reciente breve de Sega les retiraba todos los poderes sobre el carmelo sevillano.
11. Don Cristóbal de Rojas. — Los recaudos: las últimas decisiones de Sega, notificadas al temible provincial andaluz Diego de Cárdenas el 8 de abril (MHCT, t. 2, p. 90).
12. Angel de Salazar, nombrado por el nuncio Sega «prelado y vicario general» de los descalzos.
13. Nicolás Doria, que está en Madrid y debe regresar a Sevilla.
14. A María de San José, privada de voto y lugar por D. de Cárdenas. Harán elección de priora.
15. Garciálvarez, sacerdote sevillano, cómplice de Cárdenas.
16. El padre José: Jesucristo.
17. Escribí al carmelo de Valladolid.
18. Juana Dantisco madre de Gracián. — Esa cobranza: dineros para la dote de María de San José (Gracián) «Dice el padre Gracián en uno de sus manuscritos que la dio el Rey quinientos ducados» (A.2, p. 295). Ver la carta 325.
19. Angel de Salazar.
20. La profesión de su hija, María de San José.
21. La misma (carmelo de Valladolid). Tenerla conmigo: ya antes quiso retenerla a su lado como secretaria (c. 242 y 246, 3).

S.271  E.271  Lf.234  A.II 28  T.136

Volver
Cerrar

Footer

Santa Teresa de Jesús

Santa Teresa de Jesús nace en Ávila un 28 de marzo de 1515, siembra nuevos Carmelos por los caminos de España, vive una experiencia mística plena, que luego transmite en múltiples escritos y un nutrido epistolario. Doctrina y magisterio que avalará la Iglesia incluyéndola en el Catálogo de sus Santos y otorgándole, pro vez primera a una mujer, el título de Doctora.

Editorial Monte Carmelo Grupo Editorial Fonte
  • Paseo Empecinado, 2. 09080 Burgos (España)
  • 34-947 256 061
  • editorial@montecarmelo.com
  • www.montecarmelo.com
  • Copyright © 2026 Monte Carmelo
  • Todos los derechos reservados
  • Aviso legal
  • Política de cookies