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Carta 330

Teresa de Ávila

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1 de febrero 1580 (Malagón)
A la M. María de San José,

Todo se ha arreglado: los percances de Sevilla, con la elección de madre María por priora; el desbarajuste de Malagón, con la presencia y garbo de la Santa. — Esta prepara viaje a la fundación de Villanueva de la Jara. Está eligiendo las fundadoras, y la priora. — «Ando cansada y estoy vieja». Escribe de su mano cinco páginas: una carta cuatro veces mayor que «a las prioras de acá». Y no menos de tres postdatas sucesivas: una bajo la firma, otra junto al encabezamiento, y otra por fuera en el sobrescrito. «¡La gana que tenía de escribirla!» (a madre María).

Para la madre priora de San José de Sevilla, carmelita.
1. Jesús. — La gracia del Espíritu Santo sea con vuestra reverencia, hija mía. Hoy víspera de nuestra Señora de la Transfiguración1, recibí la carta de vuestra reverencia y las de esas mis hermanas. Heme holgado mucho. Yo no sé qué es la causa que con cuantos disgustos me da vuestra reverencia no puedo sino quererla mucho; luego se me pasa todo. Y ahora, como esa casa ha sido la mejorada en padecer en estas refriegas, la quiero más. Sea Dios alabado que así se ha hecho todo tan bien y vuestra reverencia debe estar algo mejor, pues no la lloran sus hijas como suelen.
2. El vestirse túnica al verano es cosa de disparate2. Si me quiere hacer placer, en llegando ésta se la quite, aunque más se mortifique; pues todas entienden su necesidad, no se desedificarán. Con nuestro Señor cumplido tiene, pues lo hace por mí. Y no haya otra cosa, que ya yo he probado el calor de ahí, y vale más estar para andar en la comunidad que tenerlas todas enfermas. Aun por las que viere que tienen necesidad también lo digo.
3. Alabado he a nuestro Señor de que se hiciese tan bien la elección, pues dicen cuando es de esa suerte interviene el Espíritu Santo3. Alégrese con ese padecer y no dé lugar a que el demonio la inquiete con descontento de ese oficio. Bien es que diga ahora se holgaría en saber que la encomiendo al Señor, pues ha un año que no sólo yo, mas en los monasterios hago que lo hagan; y así por ventura se ha hecho todo tan bien. Su Majestad lo lleve adelante.
4. Ya yo sabía que yendo el padre fray Nicolao4 se había de hacer todo muy bien. Mas poco antes que vuestra reverencia lo pidiera y se lo mandaran, nos echaba a todos a perder; porque vuestra reverencia miraba sola su casa y él estaba ocupado en negocios de toda la orden, que dependía de su reverencia. Dios lo ha hecho como quien es. Yo quisiera que estuviera allá y también acá hasta ver del todo concluido cosa tan importante. Harto quisiera hubiera ve
Ver manuscrito
nido a tiempo que nos hubiéramos podido hablar. Ya no podrá ser, porque sepa vuestra reverencia que habrá cinco días que me envió una patente el padre vicario5para que vaya a Villanueva de la Jara a fundar un monasterio, que es cerca de La Roda. Ha cuatro años casi que nos importuna el ayuntamiento de allí y otras personas, en especial el inquisidor de Cuenca, que es el que estaba allí por fiscal6. Yo hallaba hartos inconvenientes para no lo hacer. Fue allí el padre fray Antonio de Jesús7y el prior de La Roda8. Han hecho tanto que han salido con ello. Son veinte y ocho leguas de aquí.
5.Por harta buena dicha tuviera pudiera hacer camino el ir ahí por ver a vuestra reverencia y hartarme de reñir con ella, y aun, por mejor decir, de hablarla, que ya debe estar hecha persona con los trabajos. He de tornar antes de Pascua9aquí, si Dios fuere servido, que no llevo más licencia de hasta el día de San José. Dígalo al padre prior10por que si se le hiciere camino de verme allí.
6.He escrito a su reverencia por vía de la Corte, y de aquí lo hubiera hecho más veces y a vuestra reverencia; como pensé se perdían las cartas, no he osado. Harto me he holgado de que las mías no se hayan perdido, porque allí escribía11lo que me parecía la supriora, aunque mejor entenderá vuestra reverencia lo que conviene a su casa; mas yo le digo que es gran disparate tener priora y supriora poca salud. Y también lo es que no sepa bien leer y del coro la supriora, y vase contra constitución12. ¿Quién quita a vuestra reverencia que si hubiere algún negocio envíe la que quisiere? Y si estuviese muy mala, entiendo yo que no saldrá Gabriela13de lo que vuestra reverencia la dijere; y como vuestra reverencia la dé autoridad y la acredite, ella tiene virtud para no dar mal ejemplo, y así me holgué de ver a vuestra reverencia inclinada a ella. Dios ordene lo mejor.
7.En gracia me cae decir vuestra reverencia que no se ha de creer todo lo que dijere San Jerónimo14, habiéndoselo yo escrito tantas veces. Y aun en una carta que iba a Garciálvarez15, que vuestra reverencia rompió, decía harto para que no se creyese su
Ver manuscrito
espíritu. Con todo, digo que es buen alma y que si no está perdida no hay por qué la comparar con Beatriz16, que errará por falta de entendimiento, mas no por malicia. Ya puede ser que yo me engañe. Con que no la deje vuestra reverencia confesar sino con frailes de la Orden, es acabado; y si alguna vez fuere con Rodrigál-varez17, dígale vuestra reverencia en la opinión que la tengo; y siempre me le encomiende mucho.
8.Holgádome he de ver por estas letras que me escriben las hermanas el amor que la tienen, y hanme parecido bien. En forma me ha sido recreación y holgádome con la de vuestra reverencia. ¡Así se me pasase el disgusto con San Francisco!18Creo es que me pareció su carta muy de poca humildad y obediencia. Por eso vuestra reverencia tenga cuenta con su aprovechamiento —que se le debía pegar algo de Paterna— y con que no se alargue tanto en encarecer19; porque, aunque con sus rodeos le parece que no miente, es muy fuera de perfección tal estilo con quien no es razón sino hablar claro, que harán hacer a un prelado mil disparates. Esto le diga vuestra reverencia en respuesta de la que ahora me escribió, y que cuando esté enmendada de esto, me tendrá satisfecha. A este gran Dios quiero que contentemos, que de mí hay poco caso que hacer.
9.¡Oh, mi hija, quién tuviera lugar y cabeza para alargarme en ésta sobre las cosas que han pasado en esta casa!20, para que vuestra reverencia tomara experiencia y aun pidiera a Dios perdón de lo que no me avisó, que he sabido estaba presente a algunas cosas que osaré apostar que en toda España no han pasado en monasterios muy relajados. La intención salvaría algunas; otras no bastaba. Tome vuestra reverencia escarmiento y váyase llegada a las constituciones —pues tan amiga es de ellas— si no quiere ganar poco con el mundo y perder con Dios.
10.Ahora no hay ninguna que no entienda la perdición que traían y lo digan, si no es Beatriz de Jesús21, que las quería tanto que aunque lo ve, ni nunca me avisó ni ahora dice nada, que ha perdido conmigo harto.
11.Después que vine no con
Ver manuscrito
fesó más el que confesaba22, ni creo confesará, porque así conviene para el pueblo, que estaba todo muy terrible, y cierto que es bueno si cayera en otro poder. Dios perdone a quien le hizo perder a esta casa, que él se aprovechara y todas con él. Bien conoce hay razón para lo que se hace, y viene a verme, y yo le he mostrado mucha gracia —porque así conviene ahora—, y cierto que estoy bien con su sencillez. La poca edad y experiencia hace mucho daño. ¡Oh, mi madre, que está el mundo con tanta malicia que no se toma nada a bien! Si con la experiencia que hemos ahora tenido no nos miramos, todo irá de mal en peor. Vuestra reverencia se haga vieja en mirarlo todo ya —pues le ha cabido tanta parte, por amor de nuestro Señor—, que yo haré lo mismo.
12.He mirado cómo no me envían ningún villancico23, que a usadas no habrá pocos a la elección, que yo amiga soy que se alegren en su casa con moderación, que si algo dije fue por algunas ocasiones. La mi Gabriela tiene la culpa de esto. Encomiéndemela vuestra reverencia mucho; bien la quisiera escribir. Llevo por supriora a Sant Angel24, y de Toledo la priora, aunque no estoy determinada cuál será25. Encomienden mucho al Señor se sirva de esta fundación. Y a Beatriz la encomiendo, que es de haber lástima. El recaudo de Margarita26me contenta si así queda allá. El tiempo lo irá allanando, como vean amor en vuestra reverencia.
13.Espántame lo que debemos al buen padre prior de las Cuevas27. Vuestra reverencia le envíe un gran recaudo de mi parte. Haga que todas me encomienden al Señor, y vuestra reverencia lo haga, que ando cansada y estoy muy vieja. No es mucho me tenga voluntad el padre prior28, porque me la debe muy debida. Dios nos le guarde, que gran bien tenemos en tenerle y bien obligadas están de encomendársele. Su Majestad sea con vuestra reverencia y me la guarde, amén.
14.La respuesta de la madre priora29y de Beatriz no digo, porque estoy cansada.
15.Sepa que me ha escrito dos cartas a
Ver manuscrito
quí mi hermano30. Díceme escriba a vuestra reverencia la necesidad que tiene —que cree es mayor que la que tiene vuestra reverencia—, y que le haría muy gran merced darle ahora siquiera la mitad de lo que se le debe. Di las cartas aquí me las guardasen para enviarlas a vuestra reverencia (ahora no las hallan), para que entienda que si él no me diese prisa, no la daría yo. Sepa que ha vendido del censo que ahí le dan —buena parte—31, y que con cualquier cosa sería mucho socorrerle ahora. Yo lo hubiera hecho por acá, sino que estos negocios lo asuelan32todo. Indigna sierva de vuestra reverencia,
Teresa de Jesús.
16.En lo que me he alargado verá la gana que tenía de escribirla. Bien tiene ésta cuatro de las de las prioras de por acá, y pocas veces escribo de mi letra. Harto me he holgado de la buena orden que ha dado el padre prior en la hacienda. Por lo que se debe a mi hermano no se pierda, aunque tengamos necesidad. Aquí están todas contentísimas, y la priora es tal que les sobra razón. Yo le digo que es de las buenas que hay en todas, y tiene salud, que es gran cosa. La casa está como un paraíso. Cuanto a la hacienda perdida, acá he andado dando trazas para que tengan algunas granjerías para poderse valer. Plega a Dios aproveche; al menos por la priora no se perderá nada, que es de gran gobierno.
17.Al padre fray Gregorio33muchas saludes, que cómo me tiene olvidada, y al padre Soto34. Bien le ha valido a vuestra reverencia su amistad.
Serrano35está bueno en su lugar... debe esa casa encomendarle a Dios; bien le ha ido en las particiones. Yo quisiere se tornara allá a estar ahí, que le tengo por virtuoso y fiel.
Ver manuscrito

1. Lapsus por Purificación: 1 de febrero.
2. Túnica de estameña, prescribía la Constitución (n. 12). Ya en cartas anteriores (c. 198, 8), le insistió en la conveniencia de hacer excepción en la calidad de la tela, a causa del calor y la salud.
3. En las elecciones del 9.1.80 había sido designada priora la M. María por unanimidad.
4. Nicolás Doria, a quien la Santa había dado consignas para preparar esas elecciones.
5. Vicario general: Angel de Salazar (Fund. 28, 13).
6. Inquisidor de Cuenca y fiscal: Agustín de Ervías (Fund. 28, 8-11).
7. Antonio de Jesús (Heredia).
8. Prior: Gabriel de la Asunción (Fund. 28, 11).
9. Pascua: el 3 de abril. Llegó a Malagón el 21.2 y partió de allí el 20.3.
10. Prior de Pastrana (de paso en Sevilla), Nicolás Doria.
11. Ver c. 318, 16 y 319, 9.
12. Leer el latín coral (ver Constit. n. 35).
13. Leonor de San Gabriel, propuesta por la Santa para supriora (c. 319, 8).
14. Isabel de San Jerónimo, psíquicamente débil.
15. Garciálvarez; confesor que fue de la comunidad.
16. Beatriz de la Madre de Dios (Chaves).
17. Rodrigo Alvarez, jesuita de Sevilla.
18. Isabel de San Francisco (ver c. 319, 14).
19. Pegársele algo del relajamiento de Paterna; donde Isabel había sido priora. Era además cronista de la comunidad: la Santa no la quiere ni ampulosa ni exagerada.
20. Alude a la situación de la casa de Malagón: ver c. 316-317.
21. Beatriz de Jesús (Cepeda) había sido vicaria de Malagón. Ver c. 319, 3.
22. El clérigo Gaspar de Villanueva, que fue sustituido por el carmelita Felipe de la Purificación.
23. Eran recientes las navidades.
24. Supriora de Villanueva, Elvira de San Angelo.
25. Será priora de Villanueva María de los Mártires.
26. Beatriz y Margarita de la Concepción fueron las dos disidentes de la comunidad de Sevilla (ver c. 319).
27. Prior de la cartuja, Hernando de Pantoja.
28. Parece referirse a Nicolás Doria.
29. Priora de Malagón: Jerónima del Espíritu Santo. Beatriz de Jesús (Cepeda: nota 21).
30. Lorenzo de Cepeda.
31. Censo: «mil ducados»..., ver c. 331, 9.
32. Asuelan: de asolar, poner por el suelo, echar por tierra.
33. Gregorio Nacianceno, descalzo en Los Remedios (Sevilla). -. Está escrita esta postdata («Al padre ... amistad») en la primera página, al lado del encabezamiento.
34. Soto: sacerdote anciano, retirado en Los Remedios (ve c. 319, 5).
35. Serrano (lectura incierta, por laguna del autógrafo) es el fiel recadero de la Santa (c. 319, 1). — Esta postrera postdata fue añadida por la Santa en el sobrescrito, mutilado.

S.307  E.305  Lf.272  A.I 62  T.246

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Santa Teresa de Jesús

Santa Teresa de Jesús nace en Ávila un 28 de marzo de 1515, siembra nuevos Carmelos por los caminos de España, vive una experiencia mística plena, que luego transmite en múltiples escritos y un nutrido epistolario. Doctrina y magisterio que avalará la Iglesia incluyéndola en el Catálogo de sus Santos y otorgándole, pro vez primera a una mujer, el título de Doctora.

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