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Carta 465

Teresa de Ávila

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    teresiano
1 septiembre 1582 (Valladolid)
Al padre Jerónimo Gracián

En pleno verano ha viajado de Burgos (26 julio) a Palencia y Valladolid (20 agosto) camino de Medina y Avila, adonde no llegará. Sigue enferma de la garganta. Ha tenido una noche «bien ruin», y bien ruin «está la cabeza». Apenada por Gracián, que se ha alejado a Andalucía sin atender razones. Mal acogida en Valladolid (ni una alusión a ello en la carta). Agobiada: «¡qué apretada me he visto estos días!» Sigue proyectando: «estaremos en Avila a fin de este mes». A fin de octubre, en Salamanca. — Carteo intenso: ha escrito a Cristóbal Juárez, al padre Antonio, al Rector de los descalzos de Salamanca, a las monjas de Alba y de Salamanca; ha recibido cartas de Gracián, del padre Antonio, y varias seguidas de la priora de Salamanca; trasmite otras cuantas a Gracián... Por el escenario de la carta desfilan de 22 a 24 personajes; la última encomienda es para fray Juan de la Cruz. — Asuntos: la conducta de Gracián —último y fuerte mensaje al hijo predilecto—; la ida de los descalzos a Roma (¿a fundar casa?); la profesión de Teresita, acechada por la suegra de su hermano Francisco; y la embrollada madeja del carmelo de Salamanca que no logra adquirir casa.

1. Jesús. — La gracia del Espíritu Santo sea con vuestra reverencia. No basta el escribirme a menudo para quitarme la pena, aunque mucho me ha aliviado saber está vuestra reverencia bueno y la tierra sana1. Plega a Dios vaya adelante. Todas sus cartas he recibido, a lo que pienso.
2. Las causas de determinarse a ir no me parecieron bastantes, que remedio hubiera desde acá para dar orden en los estudios y mandar no confesaran beatas, y por dos meses pudieran pasar esos monasterios y dejar los de acá puestos en orden. Yo no sé la causa; mas de manera he sentido esta ausencia, a tal tiempo, que se me quitó el deseo de escribir a vuestra paternidad, y así no lo he hecho hasta ahora que no lo puedo excusar, y es en día de luna en lleno, que he tenido la noche bien ruin y así lo está la cabeza. Hasta ahora mejor he estado y mañana creo, como pase la luna, se acabará esta indisposición. La de la garganta está mejor, mas no se quita.
3. Aquí he pasado harto con la suegra de don Francisco2, que es extraña y estaba muy puesta en poner pleito para que no valga el testamento, y aunque no tiene justicia tiene mucho favor y algunos la dicen que sí, y me han aconsejado que, para que don Francisco no se pierda del todo y nosotras no gastemos, que haya concierto. Ello es en pérdida de San José3; mas espero
Ver manuscrito
en Dios que, como quede segura la pretención, que él lo vendrá a heredar todo. Harto podrida me ha tenido y tiene, aunque Teresa ha andado bien. ¡Oh, lo que ha sentido el no venir vuestra reverencia! Hasta ahora se lo hemos tenido encubierto. En parte me huelgo, por que vaya entendiendo qué poco hay que fiar si no es de Dios, y aun a mí no me ha hecho daño.
4.Aquí va una carta del padre fray Antonio de Jesús4, que me escribió. Espantádome he que, puesto torna a ser mi amigo (a la verdad siempre le he hallado por tal), como nos comuniquemos todo se hará bien. Aunque eso no fuera, no se sufría nombrase otro para las elecciones en ninguna manera. No sé cómo vuestra reverencia no advertía en esto ni en que no es ahora tiempo de hacer casa en Roma, porque es grande la falta que vuestra reverencia tiene de hombres aun para las de acá, y Nicolao5la hace a vuestra reverencia mucha, que tengo por imposible tan a solas poder acudir a tantas cosas. Fray Juan de las Cuevas6me lo decía, que le hablé algunas veces. Es mucho lo que desea vuestra reverencia acierte en todo y lo que le quiere, que en forma me ha obligado. Y aun me dijo que iba vuestra reverencia contra las ordenaciones7, que habían sido que, en faltándole el compañero (no sé si dijo con parecer de priores), eligiese otro, y que tenía por imposible poderse valer, que Moisés8había tomado para su ayuda no sé cuántos. Yo le dije cómo no había ninguno, que aun para priores no hallaba. Dijo que esto era
Ver manuscrito
lo principal.
5.Después que vine aquí me han dicho que notan a vuestra reverencia que no gusta de traer consigo persona de tomo. Ya veo que es por no poder más; mas, como viene ahora el capítulo9, no querría que hubiese qué achacar a vuestra reverencia. Mírelo por amor de Dios, y cómo predica en esa Andalucía. Jamás gusto de ver a vuestra reverencia mucho allá; porque, como me escribió este día de los que habían tenido trabajos, no me haga Dios tanto mal que le vea yo, y, como dice vuestra reverencia, el demonio no duerme. Al menos crea que todo lo que estuviere por allá, he yo de estar bien deshecha.
6.Y no sé a qué propósito se ha de estar tanto vuestra reverencia en Sevilla —que me han dicho no vendrá hasta el capítulo—, que acrecentó harto mi pena, aun más que si tornase a Granada. El Señor encamine lo que sea más servido, que harta necesidad hay de un vicario para ahí. Si lo hace bien fray Antonio10acá, podrá estar vuestra reverencia a la mira para encomendarle eso. No piense hacerse ahora andaluz, que no tiene condición para entre ellos. En esto del predicar suplico mucho otra vez a vuestra reverencia que, aunque predique poco, que mire lo que dice muy bien.
7.De lo de por acá no tenga vuestra reverencia pena, que lo del fraile no fue tanto como parecía y Dios lo remedió muy bien; no se supo nada. La priora11escribe a vuestra reverencia cómo están tan malos y por lo que no se da a fray Juan de Jesús12la patente, que sería cosa de inhumanidad dejarlos, que es el que está bueno y lo provee todo. Por aquella casa me vine y me pareció harto bien, y harto acreditados están en este lugar.
8.En el negocio de Salamanca hay bien que decir13. Yo digo a vuestra reverencia que me ha dado malos ratos, y plega a Dios se acabe de remediar. Por esta profesión de Teresa14no ha sido posible ir allá, porque llevarla conmigo no se sufre, y dejarla menos; y es menester más tiempo para ir allá15y a Alba y tornar a Avila, y así fue dicha que acertó a estar aquí Pedro de la Banda y Manrique16y alquilé la casa para otro año, por que se sosiegue la priora17, y plega a Dios que aproveche.
9.Yo digo a vuestra reverencia que me tiene encantada. Es tan mujer que, como si tuviera ya la licencia de vuestra reverencia, ni más ni menos negocia; y al rector18dice que es por mi orden todo lo que hace (aunque no sabe de su compra ni la quiere, como vuestra reverencia sabe); a mí, que el rector lo hace por orden de vuestra reverencia. Es una maraña del demonio y no sé en qué se funda, que ella no mentirá, sino que la gran gana que tiene de esta negra casa, la desatina.
10.Ayer vino el hermano fray Diego19, de Salamanca (uno que estuvo aquí con vuestra reverencia a la visita), y me dijo que el rector de San Lázaro había andado por fuerza en este negocio por amor de mí, hasta decirla que de cada vez que entendía en ello se reconciliaba, por ser cosa tan contra Dios, sino que por las importunidades de la priora no podía más, y que toda Salamanca murmuraba de tal compra y que el doctor Solís20le había dicho que con conciencia no la podían poseer, que no es segura. Y tal prisa ha a efectuarlo que, a mi parecer, han andado con maña porque no lo sepa yo, y por esa carta verá cómo con la alcabala llega a seis mil ducados. Todos dicen que no vale dos mil y quinientos, y que monjas pobres cómo dan tanto dinero perdido. Y lo peor es que no lo tienen, sino que a mi parecer es para deshacer el monasterio este artificio del demonio, y así lo que ahora procuran es tomar tiempo para irlo deshaciendo poco a poco.
11.Escribí a Cristóbal Juárez que le suplicaba no se tratase más de ello hasta que yo fuese, que sería en fin de octubre, y Manrique escribió al maestrescuela lo mismo, que es su amigo mucho. Yo dije a Cristóbal Juárez que quería ver de dónde se ha de pagar (porque me habían dicho era fiador) y que no quería le viniese daño, dándole a entender que no había de dónde le pagar. No me ha respondido. Con el padre fray Antonio de Jesús21también le escribo lo vaya desbaratando. Dios ha hecho que tuviesen prestados los dineros a vuestras reverencias, porque ya estuviera dado, y los de Antonio de la Fuente22. Mas ahora acabo de recibir otra donde me dice la priora que Cristóbal Juárez ha buscado los mil ducados, hasta que los dé Antonio de la Fuente, y estoy con miedo que los han depositado ya. Encomiéndelo vuestra reverencia a Dios, que toda la diligencia posible se hará.
12.Y otro daño, que para que ellas se pasen en casa de Cristóbal Juárez23se han de pasar los estudiantes24a la casa nueva de San Lázaro, que es para matarlos. Ya escribo al rector que no lo consienta, y yo tendré cuidado de ello.
13.De los ochocientos ducados que deben25a las monjas no tenga pena, que don Francisco26dice los dará de aquí a un año. Y lo mejor de todo es no los haber ahora para darlos. No haya miedo, que yo los procuraré. Más importa que los estudiantes estén acomodados, que no que ellas tengan tan gran casa. ¿De dónde han de pagar ahora censo? A mí me tiene este negocio embobada. Porque si vuestra reverencia les ha dado licencia, ¿cómo me lo remite a mí después de hecho? Si no se la ha dado, ¿cómo dan dineros (que han dado quinientos ducados a la hija del cuñado de Monroy)27, y cómo lo tienen por tan hecho que me escribe la priora que no se puede deshacer? Dios lo remedie, que sí hará. Vuestra reverencia no tenga pena, que haráse todo lo que se pudiere hacer.
14.Por amor de Dios que mire vuestra reverencia allá lo que hace. No se crea de monjas, que yo le digo que, si una cosa han gana, que le hagan entender mil; y vale más que tomen una casita como pobres y entren con humildad (que después pueden mejorarse), que no quedar con muchas deudas. Si algún contento me ha dado esta ida de vuestra reverencia alguna vez, es por verle quitado de estos embarazos, que mucho más los quiero pasar a solas.
15.En Alba les ha hecho mucho al caso escribirles yo cuán enojada estoy y que cierto iré allá. Bien será. Con el favor de Dios estaremos en Avila al fin de este mes. Crea que no convenía traer más de un cabo a otro esta muchacha28. ¡Oh, mi padre, qué apretada me he visto estos días! Con ver que está vuestra reverencia bueno se ha pasado. Plega a Dios lo lleve adelante.
16.A la madre priora29y a todas las hermanas, mis encomiendas. No las escribo, porque por ésta sabrán de mí. Holguéme de saber tienen salud, que las ruego mucho no pudran a vuestra reverencia, sino que lo regalen. Al padre fray Juan de la Cruz30, mis encomiendas. San Bartolomé31las envía a vuestra reverencia. Nuestro Señor le guarde, como yo le suplico, y libre de peligros, amén.
Es hoy primero de septiembre.
De vuestra reverencia sierva y súbdita,
Teresa de Jesús.

1. Ya le había suplicado: «ni le pase por pensamiento ir a Sevilla..., que cierto hay pestilencia» (c. 454, 1-2).
2. Beatriz de Castilla y Mendoza suegra de Francisco de Cepeda (c. 424, notas 3-4), intenta anular el testamento de Lorenzo de Cepeda, en perjuicio de Teresita y del carmelo de San José de Avila.
3. Convento de San José de Avila, donde es monja Teresita, mencionada en seguida. — Teresita esperaba emitir su profesión en manos de Gracián.
4. Antonio de J., Heredia: ha estado enojado con la Santa por celillos infantiles; ahora es vicario de los descalzos de Castilla en nombre de Gracián (c. 375, 1); además «conviene» que Gracián lo delegue para presidir las elecciones de superiores en cada convento.
5. Nicolás Doria ha ido a Italia a tratar con el general de la Orden en nombre de los descalzos: descartar la idea de fundar en Roma, de momento.
6. Dominico que presidió el capítulo de los descalzos en Alcalá, en que Gracián fue elegido provincial. Ahora se ha encontrado con la Santa en Valladolid camino de Toledo.
7. «Ordenaciones» del capítulo de los descalzos en Alcalá (1581): obligaban al provincial (Gracián) a escoger por sí mismo otro socio, en caso de que el designado en el capítulo hubiese muerto o estuviese enfermo («si contigerit socium sic electum mori aut infirmari, ita ut non possit officium suum exercere, provincialis eligat quem maluerit ex tota provincia»: Constituciones del cap. de Alcalá, parte V, c. 6, n. 5). En realidad, era poco clara esa prescripción del capítulo, que tan cara había de costar a Gracián. La Santa la conocía sólo de oídas, porque todo el capítulo 6º fue omitido en la versión castellana de las Constituciones publicada ese año.
8. Exodo 18, 25-26.
9. Se celebraría en Almodóvar (1 mayo 1583), según lo ordenado en las Constituciones de Alcalá: «El capítulo de nuestra provincia se celebre de dos en dos años» (Const. p. V, c. 1, n. 1).
10. Antonio de Jesús (Heredia), vicario provincial en Castilla durante la ausencia de Gracián en Andalucía (nota 4).
11. Priora de Valladolid, María Bautista: escribe a Gracián «cómo están tan malos» (enfermos) los descalzos de Valladolid, por la insalubridad de la fundación.
12. Superior del convento de San Alejo de descalzos de Valladolid; no le entregan «la patente» en que Gracián lo destinaba a otra casa, porque es el único sano en la comunidad.
13. Alude a la compra de casa para el carmelo de Salamanca (c. 454, nota 7).
14. Teresita de Jesús (Ahumada), que debería profesar en Avila al término de su viaje con la Santa.
15. A Salamanca.
16. Pedro de la Banda, incontentable vendedor de la casa de Salamanca. — Padre García Manrique, religioso que ya ha mediado en los trámites de compra (ver c. 361, nota 1).
17. Ana de la Encarnación priora de Salamanca.
18. Agustín de los Reyes, rector del colegio de descalzos en Salamanca.
19. Lego carmelita de Salamanca.
20. Quizás Cristóbal Juárez de Solís, de quien hablará en el n. 11 (ver c. 454, nota 7), recién ordenado sacerdote.
21. Vicario provincial (nota 10).
22. Vecino de Salamanca.
23. Ver c. 454 nota 7.
24. Estudiantes carmelitas de Salamanca. — De hecho, el 22 de junio se trasladaron las monjas a la casa de Cristóbal Juárez, y el 16 de agosto de 1583 al Hospital del Rosario, en espera del local definitivo (1614).
25. Lo deben los descalzos de Salamanca a las carmelitas de la ciudad.
26. Don Francisco de Fonseca, señor de Coca y Alaejos, amigo de la Santa.
27. Alonso de Monroy (c. 424, 1).
28. Teresita, su sobrina, que ha ido a la fundación de Burgos pero es novicia en Avila.
29. Priora de Sevilla, María de San José.
30. San Juan de la Cruz, que es prior de los Mártires en Granada.
31. Ana de San Bartolomé.

S.434  E.432  Lf.400  A.II 43  T.179

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Santa Teresa de Jesús

Santa Teresa de Jesús nace en Ávila un 28 de marzo de 1515, siembra nuevos Carmelos por los caminos de España, vive una experiencia mística plena, que luego transmite en múltiples escritos y un nutrido epistolario. Doctrina y magisterio que avalará la Iglesia incluyéndola en el Catálogo de sus Santos y otorgándole, pro vez primera a una mujer, el título de Doctora.

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