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Carta 67

Teresa de Ávila

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mediados junio 1574 (Segovia)
A don Teutonio de Braganza

Responde a don Teutonio, que le ha escrito, le ha enviado regalos para ella y las enfermas de casa, le ha propuesto una fundación de descalzos en Salamanca y le ha notificado la muerte del Rey de Francia, quizás amigo o conocido del mismo don Teutonio, que había cursado estudios en París. — Ella está enferma; ha atravesado una grave crisis psicofísica que duró «dos meses». Ha logrado poner fin al conflicto con la princesa de Eboli, pero no formalizar la fundación de Segovia, iniciada con la ayuda de San Juan de la Cruz, y contrastada por el Provisor. A pesar de ello, sigue atenta y sensible a los hechos de Francia, y ahora muy interesada por la idea de fundar descalzos en la gran ciudad universitaria.

1. Jesús. — La gracia del Espíritu Santo sea con vuestra señoría, y venga muy enhorabuena con salud, que ha sido harto contento para mí, aunque, para tan largo camino, corta se me hizo la carta1; y aun no me dice vuestra señoría si se hizo bien a lo que a vuestra señoría iba. De que estará descontento de sí, no es cosa nueva, ni vuestra señoría se espante de que con el trabajo del camino y el no poder tener el tiempo tan ordenado, tenga alguna tibieza. Como vuestra señoría torne a su sosiego, le tornará a tener el alma.
2-3.Yo tengo ahora alguna salud para como he estado, que, a saberme tan bien quejar como vuestra señoría, no tuviera en nada sus penas. Fue extremo los dos meses el gran mal que tuve2; y era de suerte que redundaba en lo interior, para tenerme como una cosa sin ser. De esto interior ya estoy buena; de lo exterior, con los males ordinarios. Bien regalada de vuestra señoría. Nuestro Señor se lo pague, que ha habido para mí y otras enfermas, que lo vinieron harto algunas de Pastrana, porque la casa era muy húmeda3. Mejor están, y muy buenas almas, que gustaría vuestra señoría de tratarlas, en especial a la priora.
4. Ya yo sabía la muerte del rey de Francia4. Harta pena me da ver tantos trabajos, y cómo va el demonio ganando almas. Dios lo remedie, que, si aprovechasen nuestras oraciones, no hay descuido en suplicarlo a su Majestad, a quien suplico pague a vuestra señoría el cuidado que tiene de hacer merced y favor a esta Orden.
5. El padre provincial ha andado tan lejos (digo, el visitador)5 que aun por cartas no he podido tratar este negocio de lo que vuestra señoría me dice de hacer ahí casa de estos descalzos: sería harto bien, si el demonio, por serlo tanto, no lo
Ver manuscrito
estorba; y es harta comodidad la merced que vuestra señoría nos hace, y ahora viene bien, que los visitadores han tornado a confirmar6(y no por tiempo limitado, y creo que con más autoridad para cosas que antes), y pueden admitir monasterios, y así espero en el Señor lo ha de querer. Vuestra señoría no lo despida, por amor de Dios.
6.Presto, creo, estará cerca el padre visitador7; yo le escribiré, y dícenme irá por allá. Vuestra señoría me hará merced de hablarle y decir su parecer en todo. Puede hablarle vuestra señoría con toda llaneza, que es muy bueno y merece se trate así con él; y por vuestra señoría quizá se determinará a hacerlo. Hasta ver esto, suplico a vuestra señoría no lo despida.
7.La madre priora8se encomienda en las oraciones de vuestra señoría. Todas han tenido cuenta, y la tienen, de encomendarle a nuestro Señor, y así lo harán en Medina, y adonde me quisieren hacer placer. Pena me da la poca salud que trae nuestro padre rector9. Nuestro Señor se la dé, y a vuestra señoría tanta santidad como yo le suplico, amén.
8.Mande vuestra señoría decir al padre rector que tenemos cuidado de pedir al Señor su salud, y que me va bien con el padre Santander10, aunque no con los frailes franciscos, que compramos una casa harto a nuestro propósito, y es algo cerca de ellos, y hannos puesto pleito: no sé en qué parará11.
Indigna sierva y súbdita de vuestra señoría,
Teresa de Jesús, carmelita.
Ver manuscrito

1. Ignoramos a qué viaje alude. Había conocido a don Teutonio ese mismo año, probablemente en Salamanca (enero-marzo).
2. Fueron los primeros meses de la fundación de Segovia (19.3.1574): «...porque no hubiese fundación sin algún (trabajo), dejado el ir yo allí con harta calentura y hastío y males interiores de sequedad y oscuridad en el alma, grandísima, y males de muchas maneras corporales, que lo recio me duraría tres meses, y medio año que estuve allí siempre fue mala...» (Fund. 21, 4). Como se ve, los achaques prosiguen después de escrita la carta. Regresó de Segovia a Avila el 30.9.74
3. La comunidad de Pastrana abandonó aquella fundación para escapar a las molestias de la Princesa de Eboli. Llegaron a Segovia el 7.4.1574.?—?La priora: Isabel de Santo Domingo, antes priora de Pastrana y ahora de Segovia.
4. Carlos IX, muerto el 30.5.1574.
5. Pedro Fernández, dominico.?—?El negocio: fundar casa de descalzos en Salamanca. De momento no se realizó. Aludirá numerosas veces a ello en el epistolario.
6. O sea, han tornado a confirmar en su cargo a los Visitadores: alude a la decisión de Ormaneto en data 8.5.1574.?—?Ultima frase: no lo despida, (= desdiga), no deseche el proyecto de fundación (como en el n. 6).
7. Pedro Fernández.
8. Isabel de Santo Domingo.
9. Rector: Baltasar Alvarez, jesuita, uno de los primeros directores espirituales de la Santa (Vida, 28, 14...), ahora rector del colegio de Salamanca.
10. Luis de Santander, rector de los jesuitas de Segovia.
11. Fue una dificultad pasajera. Ver el relato en Fund. 21, 8.

S.58  E.66  Lf.49  A.I 2  T.59

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Santa Teresa de Jesús

Santa Teresa de Jesús nace en Ávila un 28 de marzo de 1515, siembra nuevos Carmelos por los caminos de España, vive una experiencia mística plena, que luego transmite en múltiples escritos y un nutrido epistolario. Doctrina y magisterio que avalará la Iglesia incluyéndola en el Catálogo de sus Santos y otorgándole, pro vez primera a una mujer, el título de Doctora.

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