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Carta 69

Teresa de Ávila

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3 julio 1574 (Segovia)
A don Teutonio de Braganza

Responde a una carta en que don Teutonio le encomendaba un asunto personal (quizás en la corte de Madrid) y le sometía sus dificultades de oración, ya insinuadas en el carteo anterior (67, 1). Don Teutonio ha estado enfermo y sigue en cura; tiende a la melancolía; está pendiente de la llegada de sus criados. — Ella ha solucionado las dificultades fundacionales de Segovia y sigue interesada por el proyecto de colegio en Salamanca.

Al muy ilustre señor don Teutonio de Braganza, mi señor, en Salamanca.
1. Jesús. — La gracia del Espíritu Santo sea con vuestra señoría. Yo digo, cierto, si otra vez me sobrescribe de tal suerte, de no responder1. No sé por qué me quiere dar disgusto, que cada vez lo es para mí y aun no lo había bien entendido hasta hoy. Sepa vuestra señoría del padre rector2cómo me sobrescribe, y no ha de poner otra cosa, que es muy fuera de mi Religión aquel sobrescrito. Holgádome he de que esté bueno, que me ha tenido con cuidado. Suplico a vuestra señoría le dé mis encomiendas.
2. Recio tiempo me parece ahora para curarse vuestra merced. Plega al Señor suceda como yo se lo suplicaré. Su majestad traiga sus criados de vuestra señoría con bien. Ya se lo suplico; mas no querría que tomase tanta pena: ¿qué ha de hacer, el tenerla, para su salud? ¡Oh, si entendiésemos estas verdades, qué pocas cosas nos la darían en la tierra!
3. Luego envié la carta y escribí al padre rector3 diciéndole lo que me iba en que se hiciese con diligencia. Débole mucho. El ha concertado una casa, que hemos ya comprado4, gloria a Dios (dígalo vuestra señoría al padre rector)5, y muy buena, junto a la que ahora estamos, que es buen puesto. Es de un caballero que llaman Diego de Porras. El padre Acosta6dirá qué tal es; y también suplico a vuestra señoría le dé mis encomiendas, y que sus novicias están cada día más contentas, y nosotras con ellas. Encomiéndanse en las ora
Ver manuscrito
ciones de vuestra señoría, y todas. Mas ¡qué mal criada estoy en suplicar a vuestra señoría estos recaudos! A la verdad, su humildad lo sufre todo.
4.De lo que vuestra señoría tiene del querer salir de la oración, no haga caso, sino alabe al Señor del deseo que trae de tenerla, y crea que la voluntad eso quiere, y ama estar con Dios. La melancolía congójase de parecer se le ha de hacer premio7. Y procure vuestra señoría algunas veces, cuando se vea apretado, irse adonde vea cielo y andarse paseando, que no se quitará la oración por eso, y es menester llevar esta nuestra flaqueza de arte que no se apriete el natural. Todo es buscar a Dios, pues por él andamos a buscar medios, y es menester llevar el alma con suavidad. Para esto y para todo entenderá mejor mi padre rector8lo que conviene.
5.Esperando están al padre visitador9, que se viene acercando. Dios pague a vuestra señoría el cuidado que tiene de hacernos merced10. Yo le escribiré en sabiendo adonde está; aunque lo que hace al caso es que vuestra señoría le hable, pues ha de ir ahí. Yo estoy ya buena; plega al Señor vuestra señoría lo esté y aproveche mucho la cura. Son hoy 3 de julio.
Indigna sierva de vuestra señoría y súbdita,
Teresa de Jesús, carmelita
Ver manuscrito

1. Alude a los títulos pomposos que don Teutonio le da en el sobre de sus cartas. «No me atormente con estos sobrescritos», le volverá a repetir (226, 19). La inflación de títulos no era sólo achaque del amigo portugués. La Santa tendrá el mismo pleito con un italiano: «¿Ahora me intitula de reverenda y señora? Dios le perdone» (c. 133. 1).
2. Baltasar Alvarez, rector de los jesuitas de Salamanca.
3. Luis de Santander, rector de los jesuitas de Segovia.
4. La casa para la fundación de Segovia, aceptada por el padre Santander en nombre de las carmelitas (cf. Fund. 21, 8).
5. Dígalo... al rector de Salamanca, padre Baltasar.
6. Diego de Acosta, jesuita, profesor de teología en Salamanca y más tarde provincial.
7. Hacer premio: apremiar; «apretar», dirá luego.
8. Baltasar Alvarez.
9. Pedro Fernández. De él quedaba pendiente «el negocio» de la fundación de Salamanca (carta 67).
10. Es decir, don Teutonio sigue interesándose por la fundación salmantina.

S.59  E.68  Lf.50  A.IV 3  T.60

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Santa Teresa de Jesús

Santa Teresa de Jesús nace en Ávila un 28 de marzo de 1515, siembra nuevos Carmelos por los caminos de España, vive una experiencia mística plena, que luego transmite en múltiples escritos y un nutrido epistolario. Doctrina y magisterio que avalará la Iglesia incluyéndola en el Catálogo de sus Santos y otorgándole, pro vez primera a una mujer, el título de Doctora.

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