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Carta 78

Teresa de Ávila

Website "muy peculiar" del mundo teresiano

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28 diciembre 1574 (Valladolid)
A doña Inés Nieto

Doña Inés Nieto es mujer de don Juan de Albornoz, secretario del Duque de Alba. Ha comunicado a la Santa buenas noticias (quizás el regreso de su marido y del Duque, de Flandes). Además ha prometido a la Santa una imagen, que ésta acepta y agradece.

1. Jesús. — La gracia del Espíritu Santo sea con vuestra merced. Aunque no he hecho esto antes de ahora, puede vuestra merced estar cierta que no la olvido delante de nuestro Señor en mis pobres oraciones, y que me ha dado contento el que vuestra merced tiene. Plega a nuestro Señor le goce muchos años en su servicio, que yo espero en Su Majestad no impedirá nada a vuestra merced para esto, aunque haya estorbos. Todas las cosas que llaman bienes en esta vida miserable, lo son; y así le aprovechará a vuestra merced mucho haber estado los años pasados empleada en Dios, para que dé a cada cosa su valor, y como lo que ha de acabarse tan presto lo estime.
2. La señora Isabel de Córdoba1 ha tratado muchos días ha con la priora de esta casa2, y tiénela por muy sierva de Dios, y así yo procuré hablarla. Díceme es muy deudo del señor Albornoz3, que fue causa para que yo desease su entrada aquí; aunque, como esta casa está por hacer y la señora doña María de Mendoza4la fundó, es menester ayudar con alguna limosna para recibirla. Como me dijo que el señor Albornoz la había prometido para ayuda a ser monja, yo le dije que creía que su merced lo haría de mejor gana para serlo en esta casa. Porque, cierto, aunque yo quisiese de otra suerte, no podría, así por la señora doña María como por las monjas; que, como es tan poco el número y hay tantas que lo pretendan, y como digo, tienen necesidad, haríales agravio en que no tomasen las que las pueden ayudar. Hame dicho tiene hacienda, mas es de suerte que no dicen se podrá vender. Cuando haya algún medio, aunque sea traer menos de lo que se podría tomar con otras, yo haré lo que pudiere, que, cierto, deseo servir a vuestra merced y al señor Albornoz como lo debo, en cuyas oraciones me encomiendo. Yo en las mías, aunque miserable, haré lo que su merced mande.
3. Pague nuestro Señor a su merced la imagen. Bien me la debe. Suplico a vuestra merced me la tenga muy guardada hasta que yo la pida, que será cuando tenga más asiento en algún monasterio que ahora para gozarla. Hágame vuestra merced merced de no me olvidar en sus oraciones. Dé nuestro Señor a vuestra merced todo el bien espiritual que yo le suplico, amén.
Es hoy día de los Inocentes.
Indigna sierva de vuestra merced,
Teresa de Jesús, carmelita.

1. Es la recomendada por doña Inés y su marido.
2. María Bautista, priora de Valladolid.
3. Juan de Albornoz, marido de la destinataria.
4. María de Mendoza, hermana del obispo de Avila, don Alvaro. Ayudó a la Santa en la fundación de Valladolid (Fund. 10, 6).

S.69  E.17  Lf.11  A.II 70  T.385

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Santa Teresa de Jesús

Santa Teresa de Jesús nace en Ávila un 28 de marzo de 1515, siembra nuevos Carmelos por los caminos de España, vive una experiencia mística plena, que luego transmite en múltiples escritos y un nutrido epistolario. Doctrina y magisterio que avalará la Iglesia incluyéndola en el Catálogo de sus Santos y otorgándole, pro vez primera a una mujer, el título de Doctora.

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