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Carta 92

Teresa de Ávila

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med. octubre 1575 (Sevilla)
Al padre Jerónimo Gracián

La Santa ha recibido cartas de fray Juan de la Cruz y de Gracián. Aquél refiriéndole su alto concepto de Gracián. Este, pidiendo ayuda para desenredarse de los líos y menudencias de su primera visita a los carmelos de Castilla. — Falta la primera parte de la carta. Cifrada.

1. ...Si ella quisiese, haría vuestra paternidad harto bien a la casa en dejarla allí; si no, la trae acá, que con las monjas se podría venir hasta Malagón1, A usadas que nunca me haga este placer. No hay casa más necesitada de personas de talentos que la de Toledo. Aquella priora acaba presto, mas no creo habrá otra mejor para allí; aunque está harto mala, mas es cuidadosa, y aunque es amiga de «los gatos» tiene muchas virtudes. Si vuestra paternidad viere es bien, podrá renunciar y hacer elección aquélla, como que la mata la tierra caliente conocidísimamente2. Mas yo no entiendo quién pudiese ir por priora, que todas casi la quieren tanto que no se harían con otra, a lo que creo, aunque nunca faltará alguna tentada, que sí hay.
2. Vuestra paternidad, padre mío, advierta en esto y crea que entiendo mejor los reveses de las mujeres que vuestra paternidad, que en ninguna manera conviene para prioras ni súbditas que vuestra paternidad dé a entender es posible sacar a ninguna de su casa, si no es para fundación. Y es verdad que, aun para esto, veo hace tanto daño esta esperanza, que muchas veces he deseado se acaben las fundaciones porque acaben de asentar todas. Y créame esta verdad (y si yo me muriere no se le olvide), que a gente encerrada no quiere el demonio más de que sea posible en su opinión una cosa. Hay muchas que decir sobre esto, que aunque yo tengo licencia de nuestro padre general3, que se la pedí para que cuando a alguna hiciese mal la tierra se pudiese mudar a otra, después he visto tantos inconvenientes, que si no fuese por provecho de la Orden, no me parece se sufre, si no que es mejor se mueran unas que no dañar a todas.
3. No hay ningún monasterio que esté cumplido el número, antes en algunos faltan hartas y en Segovia creo tres o cuatro, que a mi parecer he tenido harta cuenta con esto. En Malagón di no sé cuántas licencias a la priora para tomar monjas —avisándola harto lo mirase mucho— cuando trajimos estotras, porque hay pocas4. Quíteselas vuestra paternidad, que más vale acudan a él; y créame, padre mío, ahora que no estoy tentada, que entiendo yo con el cuidado que vuestra paternidad lo mira, que me será consuelo grande quitarme de él. Ahora en el punto que están las cosas podrá haber mejor orden; mas quien ha habido menester a unos y a otros para fundarlas del aire, algo debe haber habido menester contentar.
Y crea vuestra paternidad que ganan tanto en andar asidas de la Compañía, aunque alguna vez se yerre por esto en algo, como el tiempo lo dirá y yo de que a vuestra paternidad vea. Al menos han sido ellos la principal ayuda que he tenido y jamás lo dejaré de conocer. Y no quisiera quitara vuestra paternidad en Valladolid les enviaran algo de la huerta, que también ellos son pobres y a ellas les sobra. Y créame, mi padre, que mostrar gracia en alguna nadería, que no se puede excusar con algunas personas. Sólo esto me ha parecido de las Visitas un poco riguroso, aunque —pues lo hizo vuestra paternidad— debía de haber causa.
4. Dice Séneca5, contentísimo, que ha hallado más en su prelado de lo que él ha podido desear; da hartas gracias a Dios. Yo no querría hacer otra cosa. Su Majestad nos le guarde muchos años.
5. Yo le digo que me da un enojo de esas sus caídas6, que sería bien le atasen, para que no pudiese caer. Yo no sé qué borrico es ése, ni para qué ha de andar vuestra paternidad diez leguas en un día, que en un albarda es para matar. Con pena estoy si ha caído en ponerse más ropa,. que hace ya frío. Plega al Señor no le haya hecho mal. Mire (pues es amigo del provecho de las almas) el daño que vendría a muchas con su poca salud, y, por amor de Dios, que mire por ella.
6. Ya está Elías más sin miedo7. El rector y Rodrigo Alvarez tienen gran esperanza se ha de hacer todo muy bien. A mí todo el miedo que antes tenía se me ha quitado, que no puedo tenerlo aunque quiero. Ruin salud he traído estos días; heme purgado y estoy buena, lo que no he estado en cuatro o más meses, que ya no se puede llevar.
Indigna hija de vuestra paternidad,
Teresa de Jesús.

1. Viene hablando del traslado de una carmelita a otro convento (de Toledo a Malagón?). Vendría «con las monjas» de Segovia destinadas a la fundación de Caravaca, que pasarían por Toledo y Malagón.?—?Aquella priora: del carmelo de Toledo, Ana de los Angeles, que provenía de La Encarnación (Avila).?—?Los gatos: expresión cifrada (como los pseudónimos Séneca, Elías...). Quizás se refiera a los carmelitas calzados.
2. El sentido es: aquélla podrá renunciar, por razones de salud, y se podrá hacer elección.
3. Juan Bautista Rubeo.
4. Priora de Malagón: Brianda de San José. La Santa había sacado varias religiosas de Malagón para las fundaciones de Beas, Sevilla y Caravaca, facultando a la priora para recibir nuevas aspirantes.
5. Séneca: San Juan de la Cruz, a quien solía llamar «mi Senequita».
6. Gracián era mal jinete. Sus caídas fueron sonadas. El, en cambio, admira la seguridad con que cabalgaba la Madre Teresa.
7. Elías: es Juan Evangelista, superior del carmen de Sevilla, que tenía sus temores acerca de la Visita de Gracián (c. 89, 2).?—?El rector de los jesuitas de Sevilla, padre Francisco Arias.?—?Rodrigo Alvarez, también jesuita a quien dirigió la Santa las Relaciones IV-V.

S.81  E.88  Lf.66  A.II 35  T.72

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Santa Teresa de Jesús

Santa Teresa de Jesús nace en Ávila un 28 de marzo de 1515, siembra nuevos Carmelos por los caminos de España, vive una experiencia mística plena, que luego transmite en múltiples escritos y un nutrido epistolario. Doctrina y magisterio que avalará la Iglesia incluyéndola en el Catálogo de sus Santos y otorgándole, pro vez primera a una mujer, el título de Doctora.

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