Nació en Avila hacia 1535. Hija de Diego Ordóñez y de Ana Gómez. Muy niña aún, ingresó en la Encarnación de Avila, donde conoció a T. Ella misma testifica: ‘a la cual T de Jesús conoció esta testigo, porque entró en el dicho monasterio de Avila siendo de edad de siete años, poco más o menos, en el cual estaba la dicha Madre T de J. monja, y con ella cohabitó en el dicho monasterio por espacio de veinte años poco más o menos’ (BMC 18, 538). Fue una de las tres que en la Encarnación aceptaron el magisterio de T en materia de oración (V 13,9: nota de Gracián a ese pasaje). En 1562 pasó a San José, donde fue nombrada supriora por la M. Fundadora. Allí hizo vida de descalza, si bien sólo el 9.2.1572 renunció formalmente a la Regla mitigada. Al año de estar en San José, el Provincial, Angel de Salazar, le prorroga la licencia de estancia en este monasterio (22.8.1563: MHCT 1, 27-28). El padre general Juan Bautista Rubeo la autoriza formalmente para acompañar a la Santa en nuevas fundaciones: ‘si (la M. Teresa) querrá llevar con ella las nuestras muy amadas hijas sor Ana de los Angeles y sor María Isabel, y ellas quieren ir, todo se pueda hacer’ (patente del 16.5.1567: MHCT 1,67). Ya antes, ellas dos y la M. Teresa habían tenido mención nominal en el breve pontificio a favor de la pobreza absoluta del Carmelo de San José (breve del 17.7.1565: ib p. 46).
La hermana Ana acompañó a T en las fundaciones de Medina (1567), Malagón (1568) y Toledo (1569). También la acompañó en su viaje al convento de La Imagen, de Alcalá, en 1567-1568. Fue priora en Malagón (1568) y en Toledo (1569-1585), a pesar de su precaria salud. ‘No creo habrá otra mejor’ que ella para priora de Toledo, escribe T en carta a Gracián (oct. 1575, 92,1). Siendo priora de este Carmelo, se firma la carta de hermandad con las jerónimas de la ciudad, a 17 de agosto de 1576 (Ap14: Ana firma en primer lugar, antes que la Santa).’Ha trabajado mucho en la Orden’ (carta a Gracián: 25.6.1582, n.4). Todavía ese año, hecha ya la fundación de Burgos, Teresa pide a M. Ana que tramite en Toledo con el Cardenal Quiroga la fundación de un Carmelo en Madrid (carta del 23.4.1582). En 1585, sale de Toledo para fundar el Carmelo de Cuerva (provincia de Toledo). Ahí fue priora muchos años a partir de la erección de la comunidad (1585), y ahí murió en 1605, según el ‘libro de difuntas’ de esa casa. En este Carmelo hubo de acoger, siendo priora, a la célebre María de San José (Salazar), tras su largo viaje de retorno de Lisboa a Talavera y de Talavera a Cuerva, donde fallecería el 19.10.1603. Del copioso carteo de la Santa con Ana, sólo nos han llegado tres cartas. Ana depuso en el proceso de canonización de T: Cuerva, 5.12.1595 (BMC 18, 538-543). Es partidaria apasionada de la Consulta y de su toma de posiciones frente al Breve ‘Salvatoris et Domini’ de Sixto V (del 5.6.1590), según carta firmada por ella y su comunidad el 27.9.1590), a tenor de la cual tendría ‘por grande castigo de Dios… (estar) una hora sin el gobierno de la Consulta, aunque nos dieran por perpetuo perlado a un san Juan Bautista’ (MHCT 4, 301-304).

