• Skip to primary navigation
  • Skip to main content
  • Skip to footer
  • Descubre Grupo Fonte
  • MONTE CARMELOLeer
  • EDELeer
  • CIPEMeditar
  • IEDEstudiar
  • REVISTASDivulgar
  • EVANGELIO ORADOEscuchar
  • ¿Quiénes Somos?
  • Buscador
  • Enlaces
  • Contacto

Relación 2

Teresa de Ávila

Website "muy peculiar" del mundo teresiano

  • La obra y sus
    manuscritos
  • Santa Teresa
    en 100 fichas
  • Diccionario
    teresiano

24

1.—Paréceme ha más de un año que escribí esto que aquí está. Hame tenido Dios de su mano en todo él, que no he andado peor, antes veo mucha mejoría en lo que diré. Sea alabado por todo.

2.—Las visiones y revelaciones no han cesado, mas son más subidas mucho. Hame enseñado el Señor un modo de oración, que me hallo en él más aprovechada, y con muy mayor desasimiento en las cosas de esta vida, y con más ánimo y libertad. Los arrobamientos han crecido, porque a veces es con un ímpetu y de suerte que, sin poderme valer exteriormente, se conoce, y aun estando en compañía, porque es de manera que no se puede disimular, si no es con dar a entender –como soy enferma del corazón– que es algún desmayo. Aunque traigo gran cuidado de resistir al principio, algunas veces no puedo.

3.—En lo de la pobreza, me parece me ha hecho Dios mucha merced, porque aun lo necesario no querría tener, si no fuese de limosna, y así deseo en extremo estar donde no se coma de otra cosa.

Paréceme a mí que estar donde estoy cierta que no me ha de faltar de comer y de vestir, que no se cumple con tanta perfección el voto ni el consejo de Cristo como donde no hay renta, que alguna vez faltará, y los bienes que con la verdadera pobreza se ganan parécenme muchos y no los quisiera perder. Hállome con una fe tan grande muchas veces en parecerme no puede faltar Dios a quien le sirve, y no teniendo ninguna duda que hay ni ha de haber ningún tiempo en que falten sus palabras, que no puedo persuadirme a otra cosa, ni puedo temer, y así siento mucho cuando me aconsejan tenga renta, y tórnome a Dios.

4.—Paréceme tengo mucha más piedad de los pobres, que solía. Entiendo yo una lástima grande y deseo de remediarlos, que, si mirase a mi voluntad, les daría lo que traigo vestido. Ningún asco tengo de ellos, aunque los trate y llegue a las manos. Y esto veo es ahora don dado de Dios, que aunque por amor de Él hacía limosna, piedad natural no la tenía. Bien conocida mejoría siento en esto.

5.—En cosas que dicen de mí de murmuración, que son hartas y en mi perjuicio, y hartos, también me siento mejorada; no parece, me hace casi impresión más que a un bobo, y paréceme algunas veces tienen razón, y casi siempre. Siéntolo tan poco que aún no me parece tengo que ofrecer a Dios, como tengo experiencia que gana mi alma mucho, antes me parece me hacen bien, y así ninguna enemistad me queda con ellos en llegándome la primera vez a la oración; que luego que lo oigo, un poco de contradicción me hace, no con inquietud ni alteración; antes, como veo algunas veces otras personas me han lástima, es así que entre mí me río, porque parecen todos los agravios de tan poco tomo, los de esta vida, que no hay que sentir; porque me figuro andar en un sueño, y veo que en despertando no será todo nada.

6.—Dame Dios más vivos deseos, más gana de soledad, muy mayor desasimiento –como he dicho– con visiones, que se me ha hecho entender lo que es todo, aunque deje cuantos amigos y amigas y deudos, que esto es lo de menos, antes me cansan mucho parientes; como sea por un tantito de servir más a Dios, los dejo con toda libertad y contento, y así en cada parte hallo paz.

7.—Algunas cosas que en oración he sido aconsejada, me han salido muy verdaderas; así que de parte de hacerme Dios merced, hállome muy más mejorada; de servirle yo de mi parte, harto más ruin; porque el regalo he tenido más –que se ha ofrecido–, aunque hartas veces me da harta pena; la penitencia, poca; la honra que me hacen, mucha, bien contra mi voluntad hartas veces5.


4. Fue escrita en 1562. Es dudoso el lugar. Quizá en la Encarnación de Ávila (julio-agosto de 1562). Pero es mucho más probable que lo hiciese en Toledo, en el palacio de doña Luisa de la Cerda. Por eso la Relación (n. 3) recoge los últimos ecos de la polémica sobre la pobreza (abril-mayo de 1562), y puede lamentarse: «la honra que me hacen es mucha...» (n. 7). – Está dirigida, probablemente, al P. lbáñez.

5. Ribera observa: «Aquí estaba echada una raya como esta [línea horizontal a todo lo ancho de la página], y luego dice» (p. 507). Sigue la Relación 3.ª.

Volver

Footer

Santa Teresa de Jesús

Santa Teresa de Jesús nace en Ávila un 28 de marzo de 1515, siembra nuevos Carmelos por los caminos de España, vive una experiencia mística plena, que luego transmite en múltiples escritos y un nutrido epistolario. Doctrina y magisterio que avalará la Iglesia incluyéndola en el Catálogo de sus Santos y otorgándole, pro vez primera a una mujer, el título de Doctora.

Editorial Monte Carmelo Grupo Editorial Fonte
  • Paseo Empecinado, 2. 09080 Burgos (España)
  • 34-947 256 061
  • editorial@montecarmelo.com
  • www.montecarmelo.com
  • Copyright © 2026 Monte Carmelo
  • Todos los derechos reservados
  • Aviso legal
  • Política de cookies