1. El Pleito de hidalguía nos desplaza del hogar de Teresa a la gran familia de los Sánchez-Cepeda. Son cuatro los hermanos interesados personalmente en el pleito: Pedro, Alonso (padre de Teresa), Ruy y Francisco. Pero en él quedan implicados los otros hermanos, el abuelo de Teresa, Juan Sánchez de Cepeda, ya muerto, e incluso el bisabuelo Alonso Sánchez. El pleito inicia en 1519, cuando Teresa cuenta 4 años y concluye en 1523, cuando ha cumplido ocho. Contaba don Alonso entre los 39 y los 43. El pleito se plantea con una ficción de derechos conculcados por los pecheros de Ortigosa y Majalbálago (aldeas abulenses) y se formaliza ante la Real Chancillería de Valladolid. En algún momento el tribunal se traslada a Ávila para oír el dicho de testigos imposibilitados, por tanto en la inmediatez del hogar de don Alonso. Igual exploración se hace en Toledo. De todo ello, aquí nos interesa exclusivamente el posible impacto de ese turbulento episodio familiar en la persona de Teresa.
2. Ante todo, el porqué y para qué del pleito. Éste no se instruye contra los hermanos Sánchez-Cepeda, sino al contrario es promovido por ellos. Con un doble motivo: ante todo, obtener una ejecutoria de hidalguía que borre o encubra la presuntamancha de origen judeo-converso de los cuatro y zanje su limpieza de sangre; y en segundo lugar, un motivo más vulgar, eximirse de pechas y tributos al ser declarados hidalgos.
3. La tramitación del pleito rápidamente se complica y se vuelve adversa a los cuatro: primero, al descubrir el fiscal que los testigos estaban comprados; y luego, al alegarse la ascendencia judía de los Cepeda, tras conocer el episodio de Toledo (1485), cuando el padre, don Juan, con algunos de sus hijos, hubo de reconciliarse y llevar el correspondiente sanbenito en la parroquia de Santa Leocadia, por haber judaizado. Reiterada hasta la saciedad esta segunda denuncia, se volvió contra los cuatro hermanos de forma especialmente molesta cuando el tribunal hubo de actuar en Ávila, en el ambiente social más comprometedor. Quizás fue ése el momento en que el secretismo familiar del pleito trascendió a los ojos avizores de Teresa niña de siete/ocho años.
4. Los fallos del tribunal. Los jueces dictaron sentencia en dos fallos sucesivos. Primero a favor de la hidalguía de los cuatro hermanos (1520), sentencia apelada por la parte adversa y, tras nueva revisión, modificada por el tribunal (1522) con un aditamento que reducía y reconocía la hidalguía de los cuatro 'solamente' en la ciudad de Ávila y las aldeas de Ortigosa y Majalbálago. En la ejecutoria se leía: 'que a los dichos Alonso Sánchez de Cepeda et a sus hermanos sea guardada la posesión de su hidalguía solamente en la ciudad de Ávila et en el concejo de Majalbálago e Ortigosa'.
5. Recurrida y luego ratificada esta sentencia, en realidad minaba las pretensiones de los cuatro hermanos, pues era obvio que tanto ellos como sus hijos necesitarían el título para un espacio social mucho más dilatado. Ocurre que ya en la década siguiente, la ciudad de Ávila se niega a admitir ciertos derechos implicados en el título, y por su parte los cuatro hidalgos (o al menos alguno de ellos) procede expeditivamente a la falsificación de la ejecutoria emanada del proceso. Donde se leía el vocablo limitante 'solamente' se borró esa palabra y se la sustituyó con el término contrario 'especialmente'. Se introdujo algún otro retoque, de suerte que las copias de la ejecutoria nos han llegadoalternativamente con una u otra versión: trucadas las unas, correctas las otras. Obviamente, las más utilizadas las primeras.
6. Interesa preguntarnos qué incidencia tuvo este episodio familiar y social en Teresa, no sólo en su persona y su vida familiar, sino en su vida social, en su espiritualidad o en sus escritos. Aquí sólo es posible una respuesta esquemática.
a) Parece incuestionable que ella conoció el episodio del pleito, si no en su entramado, sí en su repercusión familiar;
b) Pero jamás alude a él en sus escritos. Tampoco hay huella de referencias al mismo en su documentación biográfica. Ni alusión alguna al episodio de su ascendencia familiar judía. En sus escritos sí aparece varias veces el vocablo judío/judíos, siempre en connotación religiosa negativa.
c) Se ha dicho que la dura crítica de Teresa al 'culto de la honra' o a la ostentación del linaje indican su reacción ante el problema de la limpieza de sangre o frente a la marginación de los neoconversos. Igualmente se ha insistido en que 'el estilo teresiano' (su 'sermo humilis') corresponde a una secreta intención de ocultamiento del origen judío. Una y otra suposición carecen de consistencia documental.
d) Teresa nunca presume de hidalgúía ni de limpia sangre, al contrario. En cambio, nunca se manifiesta adversa a los títulos de hidalgía o de nobleza en otras personas, si bien por razones espirituales los menosprecia y descalifica.
e) En la vida familiar de Teresa hay un episodio equívoco. Acaece en 1561, cuando ella ya boga en alta vida mística. Es el envío de la ejecutoria de hidalguía a su hermano Lorenzo, desde Ávila a Quito. Lo refiere ella en la carta 2,13: le enviaré, cuando vaya Antonio Morán, un traslado de la ejecutoria, que dicen no puede estar mejor, y esto haré con todo cuidado. Y si de esta vez se perdiere en el camino, hasta que llegue la enviaré [de nuevo], que por un desatino no se ha enviado (que, porque toca a tercera persona, que no la ha querido dar, no lo digo. Es decir, ha sido Lorenzo entonces alcalde en Quito quien ha solicitado la ejecutoria. Teresa no posee ese documentoentre sus papeles. Tiene que solicitar un 'traslado' del mismo a alguien que se lo niega. Lo consigue por otro conducto y lo remite a Lorenzo, dispuesta a reiterar el envío en caso de extravío. El traslado, según ella, no puede estar mejor. Por fuerza, esa copia tenía que contener el truco del 'especialmente' en vez del 'solamente' pues sólo así podía ser útil a Lorenzo. ¿Conocía Teresa esa falsificación? Lo ignoramos. Sólo a posteriori resulta que semejante falsía no cuadra, al menos en ese momento, en el contexto psicológico de Teresa.
f) En la biografía de Teresa hay otro dato interesante, aunque tardío: enterada ella de que el P. Gracián anda indagando la ascendencia nobiliaria de los Cepedas, Teresa reacciona ante lo que cree una sinrazón 'espiritual', y se lo dice . ¿Temía ella que Gracián desvelase la 'mancha' de neoconversa que pesaba sobre su linaje? De las palabras de Teresa más bien se deduce lo contrario.
7. Intentando un balance conclusivo, tanto en la vida social de Teresa como en su vida espiritual -tan finamente analizada y descrita en sus apuntes autobiográficos- no existe referencia alguna a posibles presiones ejercidas sobre ella por su no hidalguía o su no limpieza de sangre, pese a que en el ambiente social del momento cunde el acoso contra los neoconversos. Teresa vivió su vida social con libre y amplio respiro, en intensas y constantes relaciones con la nobleza. Libertad más acentuada aún en su proceso de vida espiritual y en su actividad de fundadora.
- El hogar de Teresa
- El padre de Teresa, Don Alonso Sánchez de Cepeda
- La madre de Teresa
- Los hermanos de Teresa
- La familia de Teresa en América: pensamiento americano de Teresa
- El pleito de hidalguía de D. Alonso y sus hermanos
- Pleito entre hermanos o la desintegración del hogar
- El ocaso de la familia
- Vida espiritual en la familia
- Nivel cultural de la familia Cepeda-Ahumada

