1. Recordemos que en aquella España del siglo de oro la cultura intelectual se reservaba normalmente para una exigua minoría. Que en ella la masa de analfabetos alcanzaba un porcentaje muy elevado. Y que ese porcentaje se agravaba en el sector femenino. De ahí la pregunta normal en el caso de Teresa y su familia: ¿hasta qué punto el clima familiar preludió o favoreció la futura misión literaria de Teresa escritora?
2. El primer dato al respecto nos lo ofrece ella misma en una anteprima de su autobiografía: Era mi padre aficionado a leer buenos libros y así los tenía de romance para que leyesen sus hijos (Vida 1,1). Lo cual testifica no sólo el afán cultural paterno, sino que en él involucraba a sus hijos. E igualmente a su mujer doña Beatriz, como atestigua Teresa en el capítulo siguiente (Vida 2,1). De suerte que, muy probablemente, en cuanto a nivel cultural la familia de Teresa era un caso singular ¿excepcional? en aquella sociedad castellana. Como veremos enseguida, no hubo analfabetos/as en el grupo familiar Cepeda-Ahumada.
3. Primer exponente de ese nivel familiar es, sin duda, el jefe de familia don Alonso. Mercader de profesión, pasa la infancia y juventud en Toledo, y trabaja en el cobro de 'tercios reales' y otros arriendos, que ciertamente le exigen una cierta información jurídico-económica. Pero ignoramos qué tipo de formación fue el suyo. Joven todavía, al enviudar de su primera mujer (1507), redacta de propia mano, dos copiosos inventarios de la hacienda que posee, en doce folios cada uno, el primero de los cuales ha llegado hasta nosotros. En él deja constancia de poseer, entre otros enseres, una docena de títulos bibliográficos de calidad. Al estudioso de hoy le queda la duda de si esa docena de libros pertenece al cupo de mercaderías en venta, o a la biblioteca privada de la familia. Parece, más bien, esto segundo. En ese listado figuran, por orden, los siguientes títulos:
01. Retablo de la vida de Cristo, de Juan de Padilla
02. De officiis, de M. T. Cicerón
03. Tratado de la Misa, de autor indefinido
04. Las Setecientas, de Fernán Pérez de Guzmán
05. Los siete pecados mortales, de Juan de Mena
06. La Conquista de Ultramar, novela de caballerías
07. La Consolación, de Boecio
08. De Vita Beata, y Proverbios, de Séneca
09. Poemas, de Virgilio
10. Las Trescientas, de Juan de Mena
11. La coronación, del mismo Juan de Mena
12. Un Lunario, especie de calendario de uso casero. (cf el apunte original en mi libro Cultura de mujer , p. 27)
4. En un balance sumario: cuatro o cinco clásicos latinos (en romance); numerosos poemas castellanos; varios espirituales españoles; y una extensa novela, de fondo histórico. En otro inventario posterior, realizado a raíz de la muerte de don Alonso, figurará el Libro de los Evangelios. Y por Teresa misma sabemos (Vida 7,10) que en el ocaso de su vida, ella le facilitó la lectura de libros de oración , no sabemos cuáles: Como quería tanto a mi padre, deseábale con el bien que yo con tener oración Dile libros para este propósito En cinco o seis años estaba tan adelantado que dábame grandísimo consuelo. (Aun en el caso de que el precedente listado de libros no correspondiese a la biblioteca casera de don Alonso sino a sus mercaderías, seguiría indicando sus preferencias literarias en aquel contexto social.)
5. Ese panorama culto del padre de familia puede espaciarse con un simple oteo del entorno. Sabemos que al menos dos de los hermanos de don Alonso eran adictos a la lectura: el bachiller sacerdote Hernando de Santa Catalina y el 'espiritual' don Pedro, que entrena a Teresa en la lectura de Osuna (y que ya antes, en el Pleito de Hidalguía, comparece manejando otro libro popular, el Espejo de conciencia). Entre los hermanos de ésta -ya hemos notado que ninguno era analfabeto- los dos que más asiduamente se cartean con ella son la pequeña doña Juana, y el predilecto don Lorenzo. Las numerosas cartas que nos han transmitido, delas muchas que les dirigió la Santa, casi siempre en respuesta a la correspondiente misiva de los destinatarios, delatan un fluido diálogo epistolar entre los tres. Lorenzo, asimismo, ha cultivado la iniciación cultural de sus tres hijos. Dos de ellos, enviados pronto -por sugerencia de Teresa- al colegio jesuita de San Gil (Ávila). Teresita, la tercera de los tres, será buena amanuense.
6. Pero quizás el dato más indicativo es la concurrencia de Lorenzo con fray Juan de la Cruz y con otros teólogos, cuando don Álvaro de Mendoza los reta a comentar (y discutir) el famoso lema teresiano 'Búscate en mí'. Cada uno de los concursantes se limita a responder con un sencillo apunte que luego será objeto del Vejamen. Lorenzo, en cambio, responde con un poema, cuyas estrofas no resultan nada ramplonas. Quizá porque ya antes la Santa había glosado para él en la intimidad el propio poema Oh Hermosura que excedéis / a todas las hermosuras (ctas 172 y 177).
7. De hecho, el poema de Lorenzo (que comienza «Para dar más calor a la seca respuesta ») mereció el elogio de M. Menéndez Pelayo, que lo considera «el más antiguo de los españoles de quien sabemos que, pasando al reino de Quito, compusiese algunos versos ». El insigne polígrafo juzga sus versos 'no inferiores' a los que Teresa compuso sobre el mismo tema. Y recuerda a la vez que aquél había compuesto 'una relación de la vida y virtudes de su mujer' (Obras Completas, t. 38, Santander 1948, p. 8-10). En la precitada respuesta, Lorenzo además manejaba latines, citando a san Pablo.
8. Probablemente en el hogar de los Cepeda-Ahumada, desempeñó una especial función pedagógica la madre, doña Beatriz. A ella se debe la pasión de Teresa adolescente por los libros de fantasía las novelas de caballerías, que sin duda estimularon su futuro estro literario. Recordando esas jornadas de doña Beatriz, escribe Teresa de sí misma la famosa afirmación: si no tenía libro nuevo, no me parece tenía contento (Vida 2,1).
- El hogar de Teresa
- El padre de Teresa, Don Alonso Sánchez de Cepeda
- La madre de Teresa
- Los hermanos de Teresa
- La familia de Teresa en América: pensamiento americano de Teresa
- El pleito de hidalguía de D. Alonso y sus hermanos
- Pleito entre hermanos o la desintegración del hogar
- El ocaso de la familia
- Vida espiritual en la familia
- Nivel cultural de la familia Cepeda-Ahumada

